Los ladrones dejan una iglesia de Burgos sin tallas ni objetos religioso

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Unos desconocidos han robado en la iglesia de Marcillo (Burgos) y han dejado el templo vacío, sin figuras, sin tallas y sin el resto de objetos propios de las celebraciones religiosas y eucarísticas que en él se guardaban. Según ha informado hoy la Subdelegación del Gobierno, los ladrones han sustraído una imagen de San Isidro del siglo XIX, una imagen de la Inmaculada del mismo siglo, seis candelabros de metal blanco, dos candelabros de metal dorado, cuatro floreros de metal, un atril de madera y dos ciriales. El párroco de Quintanaélez, Esteban Munguía, encargado también de la iglesia de Marcillo, ha explicado a Efe que el robo, dado a conocer hoy, se produjo la pasada semana y que se trata del cuarto que se registra en los últimos años en este templo. Ha precisado que las piezas sustraídas no tienen un gran valor artístico, aunque sí lo poseen de índole sentimental para los habitantes de este municipio situado en el norte de La Bureba, en el Espacio Natural de Montes Obarenes. Según Munguía, hace varios años se robaron de esta iglesia varias piezas de gran valor, entre ellas una talla de la patrona del pueblo, Santa Águeda, del siglo XVI, que no ha aparecido. Como consecuencia de aquel robo, en el que también se sustrajeron otras piezas de un cierto valor artístico también de los siglos XVI y XVII, se decidió trasladar las piezas que quedaban de mayor valor a un lugar más seguro, donde se encuentran en la actualidad. Esteban Munguía ha precisado que en la iglesia de Marcillo, una localidad en la que en la actualidad sólo viven tres vecinos, tras este nuevo robo ya no queda ninguna talla ni pieza propia de las celebraciones eucarísticas. La iglesia sólo se utiliza para la celebración de actos religiosos el día de la patrona, Santa Águeda, el 5 de febrero, dos días después de la Candelaria y uno después de San Blas.