Firma el manifiesto de las «Mujeres contra el aborto» la nueva plataforma en defensa de la vida

PARA FIRMAR EL MANIFIESTO PINCHA AQUÍPágina web de Mujeres contra el abortoEnvía tu testimonio a mujerescontraelaborto@gmail.com

«Mujeres contra el aborto» es una nueva plataforma en defensa de la vida impulsada por las periodistas Isabel San Sebastián, Cristina López Schlichting, Isabel Durán, María Pelayo y María López ante la ofensiva proabortista del Gobierno. La plataforma reivindica la maternidad como uno de los derechos fundamentales de la mujer y, frente a la nueva legislación que planea el Ejecutivo socialista, ha impulsado un Manifiesto para representar a los «millones de mujeres silenciadas por la presión del pensamiento único».

EL MANIFIESTOLas abajo firmantes, integradas en la Plataforma de Mujeres contra el Aborto, levantamos la voz en nombre propio y en el de millones de mujeres silenciadas por la presión del "pensamiento único", que prevalece actualmente en nuestra sociedad respecto de todo lo concerniente a nuestro sexo y que vincula obligatoriamente los conceptos "mujer"y "aborto".

1. Estamos contentas de vivir y de que nuestros hijos vivan. Consideramos que la vida humana es un derecho y un bien que hay que preservar desde la concepción y que cualquier ser humano, independientemente de su edad, ha de gozar de la plena protección del Estado y las leyes.

2. Reivindicamos la maternidad como uno de nuestros derechos fundamentales. Es responsabilidad social y política hacer compatible este derecho con el del trabajo y la elección en libertad de la forma de vida.

3. El aborto es ética y legalmente inaceptable, no sólo porque aniquila a un ser humano indefenso, sino porque supone una violencia infligida a la dignidad de la mujer. Con este manifiesto renunciamos expresamente al pretendido "derecho de aborto"que otros y otras se empeñan en adjudicarnos.

4. Nos declaramos profundamente feministas porque defendemos, no sólo de palabra, sino con nuestro trabajo y nuestra vida, la igualdad de derechos y deberes entre hombres y mujeres.

5. Los hombres son nuestros compañeros y padres de nuestros hijos. No entendemos que se les reclame la manutención de la familia a la vez que se les niega cualquier derecho y responsabilidad respecto del nacimiento de esos hijos que son suyos y a quienes tienen el derecho y el deber de cuidar. Son corresponsables del embarazo y víctimas también del aborto, como las criaturas eliminadas y las mujeres.

6. Estamos convencidas de que todas las consideraciones anteriores son válidas al margen de las creencias (o no creencias) religiosas y de las ideas políticas, puesto que se refieren a la salvaguarda de los más elementales derechos humanos.

7. Exigimos al Gobierno, cualquiera que sea su color político, que dedique las partidas presupuestarias actualmente destinadas al aborto a promover redes de asistencia a embarazadas en situación desfavorable.

8. Es preciso velar para que el hecho de ser madre no aboque a la mujer, como ocurre en la actualidad, a ver mermadas sus posibilidades de ascenso laboral, sus ingresos y su derecho a disfrutar del ocio y del tiempo libre en condiciones de plena igualdad con los varones.

9. Exigimos al Gobierno, cualquiera que sea su color político, un Plan Nacional contra el Síndrome post Aborto. Basta de silencio sobre las consecuencias del aborto: cuadros de ansiedad, insomnio, depresión y trastornos de la alimentación y la vida sexual.

10. Exigimos al Gobierno, cualquiera que sea su color político, que agilice y potencie las políticas de adopción de los hijos cuyas madres no puedan o no quieran hacerse cargo de ellos. Así mismo, que ponga en marcha campañas de información sexual que eduquen en la responsabilidad e impidan que las mujeres carguen en soledad con las medidas anticonceptivas o de regulación de la natalidad.

 

ARTÍCULO DE CRISTINA LÓPEZ SCHLICHTING EN LA RAZÓNNinguna de las tres mujeres que han anunciado la nueva ley del aborto tiene hijos. Ni la vice, ni Trini Jiménez, ni Bibi Aído. Y es curioso que quienes han protestado en el PSOE contra la disposición que autoriza a las menores de 16 años a abortar sin conocimiento de sus padres son todos hombres: Juan Carlos Rodríguez Ibarra, José María Barreda, Emiliano García Page, Ramón Jáuregui, José Antonio Pérez Tapias y Ángel Gabilondo. ¿Dónde están las otras mujeres?El feminismo abortista les tapa la boca. Si quieres trepar, si quieres contar, tienes que cerrar filas «por los derechos de la mujer», mirar para otro lado cuando sale el doctor Morín y gritar: «Ista, ista,ista, Zapatero, feminista». La majadería colectiva ha llegado al extremo de vincular los conceptos de mujer y aborto, como si la mayor parte de nosotras, las que parimos, las que protegemos a nuestros hijos con uñas y dientes, las que sacamos adelante embarazos imposibles, tuviésemos que estar en todo con esta nueva ley despiadada, que abandona a la madre embarazada y la deja sola con sus problemas, ofreciéndole tan sólo un quirófano y una palangana para los restos de su hijo. Somos muchas las que estamos hartas de tamaña simplificación.Hartas de que quienes hemos luchado una vida entera por la igualdad entre hombres y mujeres seamos expulsadas del feminismo por quienes exigen el aborto como dogma. Hartas de que quienes justifican esta masacre digan que lo hacen «porque las mujeres lo exigen». Hartas de que se nos pretenda atribuir el derecho de matar a nuestros hijos. No existe ese derecho. Los hijos no son posesión nuestra. Tampoco son un órgano, ni un grano. Son seres genéticamente diferenciados desde la concepción, sujetos con derecho a nacer, independientemente de nuestro criterio. Como mucho, podemos darlos en adopción si no los queremos o no podemos criarlos. Un grupo de mujeres que pensamos así, ahítas de vernos silenciadas y desplazadas por quienes se arrogan el papel de representarnos a todas, hemos fundado una plataforma llamada «Mujeres contra el aborto». Todas las que quieran acompañarnos en esta aventura de dar voz a nuestros hijos no nacidos pueden hacerlo en la siguiente página web: http://www.mujerescontraelaborto.com. Bienvenidas.