Europa

González dice que la UE vive una «dulce decadencia»

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Felipe González se dejó ayer pocas flechas en la carcasa durante su participación en el Brussels Economic Forum. La crisis era el telón de fondo, y vestido con la autoridad de ser uno de los dirigentes más respetados en Europa, y la potestad de presidir el grupo de sabios que reflexiona sobre los contornos de la UE de 2020, el socialista disparó contra todos los males de la principal economía del planeta.

El socialista fue especialmente duro con la estrategia que debía convertir a los Veintisiete en la principal economía del conocimiento en 2010, la llamada Agenda de Lisboa, cuyo fracaso ha ganado volumen con la crisis económica. «No ha funcionado», por un problema no sólo de «falta de voluntad para aplicar la terapia», sino también por un error en el «diagnóstico».

El ex presidente del Gobierno español miró bien adentro del cuerpo europeo para no errar en su analítica del paciente. «La Europa exitosa de hace cuarenta años tenía una pirámide poblacional, un modelo de producción y un mercado que funcionaba, pero que ya no son los mismos», indicó. Entre los revulsivos para despertar a la Vieja Europa, pidió un nuevo pacto social, ya que «Europa tiene que revisar la situación en que se encuentra de dulce decadencia».

Hoy, el vigor está hipotecado, ya que la Comisión Europea, «el motor real de la construcción europea», está maniatada por «algunos dirigentes europeos» que le impiden tener iniciativa. Aunque también hubo collejas para el Ejecutivo comunitario al opinar que algunas de las ayudas de Estado que se están aprobando «van a romper el mercado interior». «Si se hubiera hecho de manera común, a través de las instituciones, en vez de cada uno por su cuenta, hubiéramos salido reforzados», añadió.

González se agarró a la máxima de no malgastar una crisis para romper con la inercia actual, que ha llevado a discutir durante dos décadas «el agua que podemos beber y el queso que podemos comer, pero no se pierde ni un minuto en debatir qué poderes tiene que tener Europa para hacer frente a los desafíos globales».