Homenaje musical a la Reina por su cumpleaños

Mehta la felita con música de Bach, Mozart, Beethoven, Wagner, Strauss, Joplin, y Brahms en la inauguración de la Escuela Reina SofíaLos Reyes acudieron acompañados por los Príncipes de Asturias, la Duquesa de Lugo y los Duques de Palma

La Razón
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Sólo Mozart

No quisieron perderse el acontecimiento Constantino, Ana e Irene de Grecia y parte de su familia, Miguel de Rumanía, Noor de Jordania y Farah Diba, viuda del Sha de Persia. Tampoco faltaron los Duques de Soria, la Duquesa de Badajoz, ni los sobrinos de los Monarcas, Simoneta Gómez-Acebo y su esposo, José Miguel Fernández Sastrón, así como Ana y Alfonso Zurita. Dos ministras, Cristina Garmendia (Ciencia e Innovación) y Beatriz Corredor (Vivienda) también acudieron al evento, al que no faltaron representantes del mundo musical, como el compositor Tomás Marco y el director del Auditorio Nacional, José Manuel López López. Tras el derroche de «glamour» y la entrada de la Familia Real entre aplausos a la sala, ya sólo quedaba que Zubin Mehta certificase la calidad de la Orquesta de Cámara de la Escuela y la acústica del Auditorio Sony con un programa consagrado íntegramente a Mozart. Una hora y pocos minutos después, con los aplausos y «bravos» de rigor, llegó la hora de los bises. Dada la fecha, podía intuirse que sería «Cumpleaños feliz» uno de ellos, pero el maestro de Bombay sacó sus dotes de «showman» para explicar la sorpresa que habían cocinado para la Reina: «Le hemos preparado un pequeño regalito. Vamos a tocar "Happy Birthday"ocho veces al estilo de otros tantos compositores distintos. El primero fue, cómo no, el más tradicional, para poco después lanzarse con una versión al estilo Bach, que el batuta iba anunciando al público. Mozart también tuvo su parodia, al igual que Beethoven y Wagner (para el que eligió las notas de «El Idilio de Sigfrido»). La Orquesta arrancó el acompañamiento de las palmas de los asistentes con la versión vienesa, que se asemejaba a un vals de Strauss. Después, a ritmo de «ragtime», parodiaron a Scott Joplin y concluyeron al son de una danza húngara que hubiera podido firmar Brahms. Hubo quien echó de menos unos compases en un estilo más español (¿Falla, Albéniz?), pero el patio de butacas aplaudió la ocurrencia de Mehta e, inmediatamente después, se levantaron y se giraron para aplaudir a la tribuna donde se encontraba la Familia Real. La Reina agradeció repetidamente el homenaje de la Orquesta y del público, y abandonó el auditorio entre ovaciones.

 

Madrid- Un concierto del maestro Zubin Mehta levanta expectación en cualquier auditorio de los cinco continentes. Ayer, sin embargo, todos los ojos estaban puestos en la Reina, y no solamente porque se celebrara el concierto inaugural de la Escuela Superior de Música que lleva su nombre, ni porque su presidenta, Paloma O'Shea, hubiera hecho coincidir la fecha de apertura con el 70 cumpleaños de Doña Sofía. Los objetivos fotográficos se amontonaban en la escalinata de la nueva sede del centro pedagógico de la Fundación Albéniz para tomar las primeras imágenes en España de Doña Sofía, tras sus declaraciones en el libro de Pilar Urbano «La Reina, de cerca» que generaron una polémica que ha permitido constatar el amplio nivel de adhesiones con que cuenta Doña Sofía.

El centenar de personas que esperaba en la acera se deshizo en aplausos cuando vio estacionar los automóviles de la Casa del Rey, para su sorpresa, y la de toda la Prensa, la Familia Real en pleno quiso arropar a Su Majestad (que en principio iba a asistir sola) en este acto: el Rey encabezaba la comitiva junto a los Príncipes de Asturias, los Duques de Palma y la Infanta Doña Elena. Antes, la nueva sede de la Escuela, situada entre el Teatro Real y el Palacio Real, se convirtió en un desfile regio.