«La Biblia es mi único lujo»

La Razón
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El espeluznante relato de Ingrid Betancourt cobra tintes dramáticos cuando relata el trato al que es sometida. «Vivo o sobrevivo en una hamaca tendida entre dos palos, cubierta con un mosquitero y con una carpa encima, que oficia de techo, con lo cual puedo pensar que tengo una casa. Tengo una repisa donde pongo mi equipo, es decir, el morral con la ropa y la Biblia, que es mi único lujo. Todo listo para salir corriendo. Aquí nada es propio, nada dura, la incertidumbre y la precariedad son la única constante. En cualquier momento dan la orden de empacar y duerme uno en cualquier hueco, tendido en cualquier sitio, como cualquier animal. Las marchas son un calvario porque mi equipo es muy pesado. Todo es estresante, se pierden mis cosas o me las quitan. Lo único que he podido salvar es la chaqueta, que ha sido una bendición porque las noches son heladas y no he tenido más que echarme encima».