La inmigración irregular en cayuco desciende en Canarias

Desde que en 2006 se batiera el récord de llegadas, con casi 32.000, la tendencia mantiene una línea descendente.

La inmigración irregular en cayuco desciende en Canarias
La inmigración irregular en cayuco desciende en Canarias

Las Palmas- El número de inmigrantes llegados este año a Canarias en cayucos y pateras asciende a 9.089, un 28 por ciento menos que el año pasado. El número de embarcaciones arribadas también ha sido un 40 por ciento inferior, de acuerdo con datos facilitados ayer por la Delegación del Gobierno en Canarias. De hecho, el número de embarcaciones llegadas a las islas fue de 160 en el año que concluye, frente a 166 de 2007. Estas cifras contrastan con las 588 barcazas de 2006, año récord, con 31.859 inmigrantes. El mayor control policial, y también la crisis económica son, según fuentes del Gobierno autonómico, las causas del descenso.
Sin embargo, la reducción ha sido prácticamente nula en lo que a la llegada de menores se trata, al registrarse sólo 24 menos que el pasado año (854 frente a 878), con un descenso de apenas el tres por ciento, informa Ep.
En lo que va de año, han llegado 45 inmigrantes muertos o moribundos, seis más que el año pasado. «Salen en peores condiciones meteorológicas y cada vez desde lugares más lejanos», lo que convierte la travesía a menudo en una trampa mortal, a pesar de que viajan en embarcaciones más grandes y sólidas confirmaron fuentes especializadas en inmigración. La cifra de inmigrantes fallecidos ha aumentado, de este modo, porque la mayor vigilancia policial, tanto en origen como en destino y alta mar, obliga a las mafias de la inmigración a usar rutas cada vez más peligrosas y alejadas de la costa.
El pasado 22 de diciembre la delegada del Gobierno, Carolina Darias, y el general jefe de Zona de la Guardia Civil, Miguel Martínez, presentaron las seis estaciones sensoras fijas, los dos centros de Mando y Control y las estaciones de Comunicaciones y Repetidora que conforman el Sistema de Vigilancia Exterior (SIVE) en la comunidad autónoma. La finalidad de este dispositivo, que funciona desde hace años en la zona del Estrecho y mar de Alborán, es la de vigilar las aguas costeras con el objeto de detectar la presencia de embarcaciones sospechosas de ser usadas para el tráfico ilegal de personas y mercancías.
Con su puesta en marcha en La Palma, La Gomera, El Hierro y Tenerife, se completa el despliegue del SIVE en Canarias, puesto que el sistema ya funciona a plena capacidad en Gran Canaria.
Por otra parte, la comunidad autónoma pidió ayer que el Estado se haga cargo de la tutela de los menores llegados en patera y que las demás autonomías los acojan, dada la saturación de los centros de acogida canarios.
La consejera de Bienestar Social, Inés Rojas, solicitó ayer que la reforma de la Ley de Extranjería recoja estos aspectos cuando está a punto de cumplirse una década desde que el primer menor en patera llegase a las islas. Desde entonces, más de 6.000 menores han arribado a Canarias, de los que 1.500 permanecen bajo tutela de la comunidad, lo que, a juicio de Rojas, convierte el problema en «una cuestión de Estado».