La madre de cinco hijos objetores seguirá «en la lucha con ilusión» en el TC y hasta Estrasburgo

Una mujer cordobesa, María Emilia García de Blanes, madre de cinco hijos, todos ellos objetores de conciencia a la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (EpC), afirmó hoy que seguirá "en la lucha, con ilusión", primero en el Tribunal Constitucional (TC), "y hasta el Tribunal de Estrasburgo, si es preciso".
En declaraciones a Europa Press, García de Blanes, que además es la presidenta de la Plataforma de Objetores a Educación para la Ciudadanía 'Córdoba Educa en Libertad', dijo no estar sorprendida por la sentencia del Tribunal Supremo (TS), que no reconoce el derecho de los alumnos a objetar a EpC, pues siempre tuvo claro que "en el Supremo no se acababa esta cuestión y que el final para los padres de alumnos objetores estaría en Estrasburgo".
Es en este alto tribunal europeo donde García de Blanes tiene depositadas sus esperanzas, pues, aunque primero pedirá "amparo al Constitucional", lo cierto es que en el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos (TEDH), con sede en Estrasburgo (Francia), "pues ha dictado ya varias sentencias a favor de casos parecidos"a los de los objetores a EpC.
Reconoce esta madre de cuatro niñas y un niño, de entre cinco y 14 años, todos ellos objetores de conciencia a EpC y con sentencias favorables del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) en el caso de las cuatro menores, que, "si la sentencia del TS hubiera sido positiva, se habría facilitado mucho las cosas a los padres de alumnos objetores, pero esto no se acaba en el Supremo", ya que, según subrayó, ella, lo mismo que la plataforma que preside, seguirá "luchando"para que se reconozca su derecho a objetar.
Entre tanto, su hija mayor, de 14 años y que cursa tercero de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), la única de sus cinco hijos que, por ahora, estaba obligada a cursar EpC, seguirá sin asistir a clase de tal asignatura, hasta ahora amparada, primero por medidas cautelares, y luego por una sentencia del TSJA que reconoció su derecho a objetar.
Esta madre cordobesa también reclamó y obtuvo ese derecho, que ahora no le reconoce el Supremo, a la objeción de conciencia de sus otras tres hijas, que, como la mayor, están en colegios privados de la capital cordobesa, donde cursan primero de ESO, quinto de Educación Primaria y tercero de Educación Infantil, aunque en estos casos no tienen aún la asignatura de EpC, lo mismo que su hijo, que está en segundo de Primaria, a cuya declaración como objetor a aún no ha contestado la Junta de Andalucía.