La vaca que ya no ríe

No es una canción popular, sino un tema compuesto hace 63 años y protegido por la ley. De ahí que los herederos exijan una compensación.

En su pequeño rincón a la sombra de la Puerta de Alcalá, la «Vaca Muuusical» era una de las estrellas más deseadas de la «CowParade» que se celebra en Madrid desde enero. En este tiempo, miles de ciudadanos se han retratado junto a sus lomos empapelados con partituras de la popularísima «Mi vaca lechera». Pero, a finales de la semana pasada, el animal desapareció de la calle y se dispararon los rumores sobre quién había ordenado el despiadado secuestro. Hasta que, ayer, una pandilla de «blogueros» creyó haber resuelto el enigma: «¡Ha sido Teddy!», tronaron al unísono. El origen del infundio fue el «blog» de Susana L. Varó, la autora de la polémica escultura. En una anotación, la artista denunció que la SGAE, la entidad presidida por Eduardo Bautista, había exigido la retirada de su obra. Como protesta, sugirió que los internautas se congregaran ante la sede de la sociedad para cantar a coro la célebre tonada. Y, dada la habitual voracidad recaudatoria de la entidad, muchos se creyeran la historia sin más comprobaciones. Derechos vigentes El problema es que, en esta ocasión, no fue la SGAE quien denunció la vulneración de los derechos, sino los herederos de los autores de la pieza, que exigieron explicaciones a la organización de la muestra. «La gente se cree que es una canción de toda la vida, pero se compuso en 1946 y los derechos todavía están vigentes», denuncia Jacobo Morcillo, cuyo padre escribió la letra, musicada por Fernando García Morcillo, autor de temas tan célebres como «La tuna compostelana». La queja de los herederos se produjo hace una semana, cuando se enteraron de la existencia de la «Vaca Muuusical». De hecho, la polémica no habría saltado sin la indiscreción de Varó, puesto que ya se había pactado una compensación económica. Así, la escultura regresará lo antes posible a las calles madrileña y los herederos volverán a hacer caja. «Pero no te creas que esta vaca da mucha leche», asegura Morcillo, que no dio detalles sobre la indemnización que solventará la disputa. Mientras, en la SGAE no ocultaban su indignación hacia la «bloguera». Durante toda la mañana, la acusación contra la entidad estuvo colgada en numerosas «webs» y llegó a emitirse en los informativos de una cadena de TV. «Estamos acostumbrados a que nos usen de «punching ball», pero esta vez se han pasado», se quejó Antonio Rojas, jefe de Prensa de la entidad.