Los extranjeros ya no miran a España

Los extranjeros ya no miran a España
Los extranjeros ya no miran a España

MADRID- La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, confirmó ayer que los inmigrantes están perdiendo el interés por España porque la situación económica ha cambiado. Durante la presentación del Anuario de la Inmigración en España, Rumí indicó que en 2008, y por primera vez en los últimos diez años, se redujo la llegada de inmigrantes, lo que, según la secretaria de Estado de Inmigración, «marca una tendencia que apunta a una reducción de los volúmenes de los flujos migratorios». Rumí indicó que esta tendencia queda reflejada en las estadísticas del pasado año, en el que se otorgaron 50.000 autorizaciones de residencia de trabajo menos que en 2007. En cuanto a las reagrupaciones familiares, informó de que se produjeron 30.000 menos que en los doce meses anteriores. Asimismo, recordó que de los 100.000 extranjeros que podían optar al programa de retorno voluntario -puesto en marcha en noviembre- son más de 2.000 los desempleados que han solicitado el pago acumulado del desempleo para regresar a sus países y otros 1.800 volvieron ayudados por los programas de atención social gestionados por ONG. Contratación en origen Respecto a la situación laboral, indicó que no se ha producido ningún cambio respecto a la contratación en origen. «Tenemos que acabar con los tópicos y rechazar la idea de que los españoles compiten con los extranjeros. Nosotros fomentábamos la contratación en origen cuando los españoles no podían desempeñar esos trabajos. Ahora, ha habido un descenso considerable de la contratación en origen porque la prioridad del Gobierno es la promoción interna de los parados, tanto españoles como extranjeros». En cuanto a la reforma de la Ley de Extranjería, avanzó que el Gobierno incorporará las sugerencias para mejorar la norma «siempre que no intervenga en ese concepto de política equilibrada» y rechazó que el proyecto del Ejecutivo vaya a castigar la solidaridad con el inmigrante, como afirman algunas ONG. Asimismo, calificó de «razonable» el aumento del periodo de internamiento de 40 a 60 días, otra de las críticas planteadas por el Foro para la Integración Social de los Inmigrantes, que también discrepa de la limitación de la reagrupación familiar para los mayores de 65 años. Por su parte, uno de los codirectores del Anuario, Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona, alertó de que la situación laboral se va a agravar durante este año, porque hasta 2008 eran los responsables del 61 por ciento de los puestos de trabajo de nueva creación. «Durante 2009 va a caer la creación de empleo, a lo que hay que añadir el paro derivado de la reagrupación familiar», aventuró. Desafíos de futuro Eliseo Aja, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona, pidió la implicación de todas las administraciones para la integración efectiva de los inmigrantes. «Uno de los desafíos para los próximos años es desarrollar los estatutos de autonomía que incluyen la inmigración y fortalecer las conferencias sectoriales para que ayuntamientos y comunidades trabajen en favor de la integración», dijo. Para Aja, «la integración no podrá ser efectiva si no pueden votar. Y los acuerdos firmados sólo afectan a un 10 por ciento de los más de 1,2 millones de inmigrantes que podrían ir a las urnas, lo que vulnera uno de los derechos fundamentales de los demás».