Madrid capital del hip hop

Cuatro escenarios y 18 horas de hip hop en sesión continua. Tras un año en el exilio, mañana regresa a Madrid el festival Cultura Urbana, que en su quinta edición da cuenta de una escena cada vez más consolidada y con la que empiezan a sobrar las presentaciones, algo impensable no hace tanto, cuando el rap era apenas un movimiento marginal. Nada que ver con la situación actual, en donde nombres como Tote King o Hablando en Plata (ambos comandando la parte nacional del cartel) consiguen colarse en las listas de los más vendidos gracias a una creciente y juvenil legión de seguidores. «Se puede decir que hemos crecido con la escena, porque aparecimos justo en el momento en que esto empezaba a explotar. Es una cultura que se ha expandido en todos los ámbitos, lo que se ha traducido en que hay un público que no se podía ni siquiera imaginar hace siete u ocho años», comenta la directora del certamen, Natalia Rodríguez, quien recuerda que no sólo de música vive el rapero. Y por eso aquí también habrá skate, breakdance, arte urbano, graffiti, baloncesto y, por supuesto, la esperada batalla de gallos, que muestra la versión más libre y callejera del hip hop: actitud e improvisación son las armas para vencer en un apasionante uno contra uno en el que sólo sobreviven las mejores rimas.

Las primeras actuaciones empezarán poco después del mediodía, prolongándose hasta las 6 de la madrugada del domingo. Por el Telefónica Arena pasarán, entre otros, Nach, Duo Kie, Hermano L, Juaninacka o Rap'Susklei, exhibiendo distintas maneras de ver un género que se introdujo en España en los primeros años ochenta, principalmente a través de la base aérea de Torrejón.

Números y palabras

Pero sin duda el gran atractivo de esta edición de Cultura Urbana está en el potente cartel internacional, con la presencia de Congo Natty, Craze, Q Bert, Nonames, Common o el ecléctico Dizzie Rascal, quien resume así su forma de acercarse a la música: «Números, palabras: eso es lo que hago. La parte de la escritura es el inglés. Las notas, los ritmos, el dinero: eso son las matemáticas. Pero se trata también de ir a la escuela y de cómo todo lo que aprendí hasta entonces me ha hecho mirar atrás y se ha reflejado en eso».

Junto a ellos se reserva un espacio importante para nuevos nombres que poco a poco van haciéndose un hueco en la escena, como Cherisse (Madrid), Slowlee (Pontevedra) o Tr3s Monos (Zaragoza), para los que este festival se convierte en un auténtico escaparate. «Este año habrá un número importante de grandes estrellas del género, pero también hemos querido dar una oportunidad a algunos de los grupos que están surgiendo y aún no son lo suficientemente conocidos; aquí pueden llegar a un público que de otra forma es difícil que les pueda ver en directo. Todos tienen un nivel muy bueno, y de hecho cualquiera puede acabar siendo cabeza de cartel en el futuro», señala la responsable de Cultura Urbana 2009. Además, añade que más allá de este maratón de música, el hip hop tiene cuerda para rato.