Millones de personas se manifiestan en todo el mundo contra las FARC

Ciudades como Madrid, París, Londres, Ginebra, Berlín o Tokio han acogido hoy marchas convocadas desde internet contra todo tipo de violencia en Colombia, aunque abundaron las críticas a los secuestros de las FARC. 
Convocadas en internet en la red social de Facebook como «Un millón de votos contra las FARC», aunque después se ampliaron contra toda violencia y los secuestros de cualquier grupo, se organizaron manifestaciones en más de 130 ciudades de todo el mundo. 
Los millares de personas que se manifestaron en Europa y Asia se unieron así a los cientos de miles de colombianos que paralizaron las avenidas de las principales ciudades de su país, y a los miles más de otras ciudades latinoamericanas para protestar contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y sus secuestros. 
En España, donde viven más de 250.000 colombianos, según datos oficiales, centenares de personas se congregaron en el centro de Madrid y en ciudades como Logroño, Oviedo, Palma de Mallorca o Bilbao para rechazar la violencia y los secuestros de las FARC. 
Los manifestantes portaron pancartas con leyendas como «A Colombia la queremos viva, libre y en paz» o «No más violencia. No más secuestros», o «Sí a la libertad, sí a la vida, Colombia sin FARC». 
También en Londres más de 500 personas, la mayoría de ellas colombianas, se manifestaron en la plaza de Trafalgar entre gritos de «Queremos la libertad de los secuestrados» y «Fuera FARC terroristas». 
Los asistentes portaron claveles blancos como símbolo de paz y pancartas en inglés con el objetivo de concienciar a la opinión pública británica sobre los secuestros perpetrados por la guerrilla. 
El acto concluyó en la calle del Parlamento, donde los asistentes entonaron el himno colombiano.
En París, centenares de colombianos y venezolanos pidieron el fin de las FARC y se manifestaron para sensibilizar a la opinión pública francesa de que en Colombia «hay más de un rehén» de esa guerrilla, en referencia a la colombo-francesa Ingrid Betancourt, cuya liberación es un asunto prioritario para el Gobierno galo. 
David Velilla, uno de los promotores de la manifestación, dijo que «en Colombia nadie quiere a las FARC, queremos concienciar a los franceses de que en Colombia hay más de un rehén, que hay más de 800, que todo el país es víctima de la guerrilla». 
«Colombia y Venezuela por la paz y por la vida», gritaron los manifestantes, que acabaron escenificando una representación de la vida de los secuestrados en la jungla. El acto de París no contó con el respaldo de las asociaciones francesas de apoyo a la liberación de Ingrid Betancourt, que pronto cumplirá seis años de cautiverio, por considerar sus portavoces que «va en contra de la mediación y la negociación» y porque «sólo habla de acabar con las FARC».
En Ginebra, más de un centenar de colombianos se concentraron ante el Palacio de las Naciones Unidas para hacer una llamada «a la libertad y por la paz» y «contra las FARC, porque son el principal autor violento de Colombia», dijo a Efe la coordinadora del grupo, Sayuri Tivaduisa. 
Los asistentes a la marcha portaban pancartas en las que se leía: «FARC=asesinatos, narcotráfico, secuestros», o «Viva Colombia en paz», y entonaron proclamas contra los guerrilleros y a favor de «una Colombia en paz». 
En Berlín, un centenar de personas, entre ellas algunos alemanes, recorrieron desde la emblemática y céntrica Gedächtniskirche, una iglesia destruida durante la II Guerra Mundial y situada en el centro de la ciudad, hasta la embajada de Colombia. 
Los manifestantes portaban pancartas en las que se podían leer en alemán, inglés y español frases como «No más secuestros, no más mentiras, no más asesinatos, no más FARC». Manifestaciones similares tuvieron lugar en otras ciudades alemanas como Munich, Fráncfort, Hamburgo, Düsseldorf y Stuttgart, según los organizadores. 
En Bruselas, unas 120 personas, en su mayoría colombianos, se concentraron en la entrada de la Bolsa de Bruselas con banderas y pancartas con lemas como «Colombia soy yo», «No más secuestros» o «No a las FARC». 
En Tokio, unas 60 personas de la comunidad colombiana fueron hoy las primeras en iniciar la jornada de manifestaciones contra la violencia en Colombia.
Los manifestantes desafiaron la nieve en la capital nipona para recorrer el centro de la ciudad «en señal de rechazo a la violencia, el secuestro, el terrorismo, las mentiras a las que nos han sometido las FARC a todos los colombianos por más de cuatro décadas», según la convocatoria.
En Pekín, un centenar de colombianos depositaron ante la sede de la Embajada de su país flores junto a una bandera nacional en señal de apoyo a las víctimas de la guerrilla, a la que piden la liberación de rehenes y el cese de los secuestros. 
En Colombia, cientos de miles de personas paralizaron este lunes las calles y avenidas de las principales ciudades del país para protestar contra las FARC y pedir a esta guerrilla que libere a los cautivos y no cometa más secuestros, manifestación que se ha celebrado en otros puntos del mundo. 
En lo que ya ha sido considerada como una manifestación sin precedentes en Colombia, al mediodía la marcha principal llegó a la plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, donde unas 100.000 personas vestidas con camisetas blancas corearon consignas contra las FARC, contra el secuestro, el terrorismo y la violencia.
 Edificios, balcones e incluso grúas de obras de construcción se adornaron con banderas blancas y colombianas, saludando el paso de los manifestantes por las principales avenidas. Numerosos comercios y oficinas cerraron las puertas poco antes del mediodía para permitir que sus empleados se sumaran a las caminatas. 
Los participantes, concentrados en media docena de sitios de Bogotá, marcharon con camisetas con la leyenda «Colombia soy yo» y algunos de ellos lanzaron racimos de globos blancos de paz, un panorama que se repitió a lo largo y ancho del país, según informa la emisora local Radio Caracol.
Mas tarde, la protesta se convirtió en real y se organizaron marchas en más de 130 ciudades del mundo, además de las localidades colombianos. La diferencia horaria hizo que horas antes se llevaran cabo concentraciones de colombianos en países como China y Nueva Zelanda y varias ciudades europeas.