Patrullas y comerciantes plantan cara a la inseguridad en Navidad

Patrullas y comerciantes plantan cara a la inseguridad en Navidad
Patrullas y comerciantes plantan cara a la inseguridad en Navidad

barcelona- Es importante tener en cuenta las cifras sobre inseguridad en Navidad. Aumentan las aglomeraciones, la actividad comercial, los «despistes» y debe extremarse la cautela. Los hurtos aumentaron un 3,39 por ciento el año pasado y un 19 por ciento de los catalanes dicen haber sido víctima de algún delito durante 2007, según la encuesta de Seguridad Pública de Cataluña. Por esta razón, los Mossos d'Esquadra junto a asociaciones de comerciantes despliegan durante estas fechas un dispositivo especial para plantar cara a la inseguridad que hay en los barrios catalanes.
Desde el pasado 5 de diciembre hasta el 11 de enero, distintas parejas de agentes de la Oficina de Relaciones con la Comunidad (ORC) de los Mossos, acompañados de un dinamizador comercial del barrio, visitan a los vendedores de una zona para dar consejos de seguridad y escuchar sus quejas y peticiones. «Ver más presencia policial aleja los delitos», explica un agente antes de empezar su «tour» comercial.
«Hasta ahora estábamos muy centrados en nuestro despliegue por todo el territorio catalán, pero a partir de ahora se apuesta por nuevas iniciativas como un modelo policial basado en la proximidad», explica la pareja de mossos encargados de patrullar por el Eixample Dret junto la asociación «Cor Eixample». Precisamente el distrito del Eixample es el que reúne el 25 por ciento de los delitos de la capital catalana.
«El buen feeling con la organización del barrio, que hace de mediador, es esencial para realizar un buen trabajo conjunto», dicen, «ya que son las asociaciones las que conocen bien las problemáticas de los comercios de cada barrio». «Los problemas siempre suelen ser los mismos: piden más presencia policial, más seguridad y les preocupan los hurtos, pero también nos cuentan sus preocupaciones como la bajada de ventas a causa de la crisis», relatan las autoridades.
No acumular dinero en las cajas registradoras, efectuar ingresos frecuentes en los bancos, limitar las vías de acceso a la tienda para facilitar el control y dificultar la huida en caso de robo, son algunos de los consejos. Además, «instalar chips de seguridad, vigilantes o cámaras pueden ayudar a que no se produzcan situaciones delictivas», explica el tríptico informativo que se entrega a los comercios y que insite en la importancia de denunciar.
Problemas con la inmigración
«Cada eje comercial tiene sus puntos positivos y negativos pero en general, el principal problema lo tenemos con la inmigración por la comunicación y el idioma», confiesa la agente. Éste sería el caso de la comunidad china que se encuentra en la zona de Trafalgar. «Es difícil entrar en estos comercios porque son muy cerrados pero una vez se rompe el hielo, la relaciÓn es cordial», explica la gerente dinamizadora de Cor Eixample, Elisabet Prat.
A pesar que no se hacen distinciones entre los comercios, en algunas ocasiones es necesario un traductor para patrullar por el Chinatown barcelonés o por el Raval. Precisamente, la comisaría de Ciutat Vella fue de las pioneras en poner en práctica el plan y es este distrito el que encabeza la inseguridad en la ciudad.
«Cada día se visitan entre 15 y 20 tiendas por barrio, y tras unos 20 días de funcionamiento del operativo calculamos que llevamos unas 400 visitas», explica uno de los cinco grupos de agentes que dispone cada barrio. «Pero no es cuestión de cantidad sino de calidad ya que es un trabajo de aproximación a este colectivo», concluye.