Pequeño pero de carreras

La versión Abarth del Fiat 500 aporta una relación entre peso y potencia casi imbatible. Un coche de ciudad, pero preparado para medirse con ventaja en cualquier circuito

Pequeño, pero de carreras
Pequeño, pero de carreras

Sólo faltan unas semanas para la llegada de uno de los coches más esperados del año: la versión Abarth del Fiat 500 estará en los concesionarios en febrero. Será una versión dirigida a una clientela muy especial, ya que, antes de su comercialización, se han concretado muchos pedidos. Como todas las derivaciones Abarth de modelos Fiat, aporta mejoras estéticas y mecánicas exclusivas. Por ello, el 500 Abarth ha sido modificado en algunos aspectos exteriores para albergar elementos técnicos necesarios para elevar la potencia hasta los 135 caballos.
Por ejemplo, el frontal de la versión Abarth ha variado su diseño, que es algo más prominente, para poder situar un compresor. Esto le da un aspecto agresivo, pero elegante. No se trata de «tunear» el coche, sino de adaptar los elementos de un vehículo de serie a un automóvil con clara vocación deportiva. Algo que también se aprecia en el alerón trasero, la doble salida del tubo de escape o en las llantas de hasta 17 pulgadas. Puestos al volante, también apreciamos terminaciones que denotan su carácter deportivo, como la instrumentación, que incluye un manómetro para la presión del turbo, y dentro de este reloj, el indicador del sistema GSI, que sugiere al conductor cuándo le conviene realizar un cambio de marcha mediante un testigo luminoso. El volante también se ha remodelado, y los asientos le dan un estilo de «bacquet» de competición acorde al estilo del interior.

Programas de conducción
En marcha, las reacciones del 500 Abarth son excelentes, ya que es posible combinar la conducción sosegada con otra más deportiva. Para ello, se ha trabajado no sólo en el motor, sino también en suspensiones, frenos y sistemas electrónicos de control, estabilidad, deslizamiento y frenada. Además, el 500 Abarth incluye un sistema similar a un autoblocante, mientras que el testigo de cambio de marcha ayuda a aprovechar todas las posibilidades del motor. También dispone de dos programas de conducción: normal y sport. El motor, de cuatro cilindros en línea, está sobrealimentado por un turbocompresor que se muestra progresivo a cualquier régimen y aporta una muy buena sensación de potencia y placer de conducción. En definitiva, el 500 Abarth confirma su condición de vehículo especial al que se le ha dotado de un alto nivel de potencia y deportividad, pero manteniendo las ventajas del modelo, que se basan en la agilidad y la comodidad dentro de una carrocería tan elegante como atractiva.

Fiat 500 Abarth 1,4 turbo gasolina
Cilindrada: 1.368 cc.
Potencia: 135 cv.
Velocidad máxima: 205 km/h.
Aceleración 0-100: 7,9 s.
Peso: 950 kg.
Capacidad depósito: 35 litros.
Consumo medio: 5,4 litros.
Plazas: 4.
Tracción: delantera
Cambio: manual 5 vel.
Capacidad maletero: 185 l.
Largo/ancho/alto: 3,54/1,62/1,48
Precio: 18.500 euros.