Murcia

Reverte cree que Zapatero copia las medidas sociales de Valcárcel

La portavoz gubernamental criticó que el jefe del Ejecutivo central trate de esconder su fracaso tomando para sí la medida de los 420 euros.

Reverte resaltó que las medidas que está tomando Zapatero son copiadas de las de Valcárcel
Reverte resaltó que las medidas que está tomando Zapatero son copiadas de las de Valcárcellarazon

Murcia- El Gobierno regional mostró ayer su preocupación por la ruptura del diálogo social a nivel nacional y urgió al presidente del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero, a trabajar para restablecerlo cuanto antes, según afirmó la portavoz del Ejecutivo murciano, María Pedro Reverte.La dirigente regional subrayó que «para salir de la crisis es necesaria la concurrencia de los agentes sociales, la colaboración y el esfuerzo conjunto de todos, por lo que es imprescindible restablecer el diálogo». Reverte criticó que, tras el fracaso de las negociaciones, el presidente Rodríguez Zapatero trate de esconder su fracaso con el anuncio de la ayuda de 420 euros para desempleados sin prestaciones, «copiada de la que ya están funcionando en la Región, gracias a que el presidente Valcárcel sí se preocupa, trabaja y se esfuerza por mantener activo el diálogo social con empresarios y sindicatos y por darles participación en todos los asuntos que afectan al futuro de la Región».PionerosEl Gobierno regional adoptó las primeras medidas contra la crisis en marzo de 2008, con la aprobación del Plan Extraordinario de Dinamización Económica, que consta de 104 medidas con un presupuesto de más de 1.000 millones de euros, al que se han ido sumando, entre otras, iniciativas como el Plan Industrial, el Plan de apoyo a los autónomos, o el Plan regional para el fomento de la Economía Social.La consejera apuntó que muchas de estas acciones han sido copiadas posteriormente por el Ejecutivo central, y recordó que fue el presidente Valcárcel quien anunció el 28 de febrero de este año, en la Asamblea Regional, que en la Región de Murcia habría ayudas para los parados sin prestaciones de 420 euros mensuales, durante un período de seis meses, y que en menos de dos meses fueron puestas en marcha.«Fuimos pioneros en ayudar a los parados sin prestaciones, con el apoyo de patronal y sindicatos, y, por eso, resulta lamentable que el Gobierno de Rodríguez Zapatero no tenga la capacidad de consensuar sus actuaciones y que ésta que acaba de anunciar, copia de la nuestra, vea la luz sin el soporte unánime de los agentes sociales», agregó Reverte.El Gobierno regional dispone de un presupuesto de seis millones de euros hasta el 31 de diciembre de 2009 para hacer frente al pago de estas ayudas, de las que ya se benefician más de 800 parados que han dejado de recibir las prestaciones por desempleo y que, en la mayoría de los casos, tienen cargas familiares.Según Reverte, «Zapatero sigue la estela de Valcárcel, porque aquí hemos actuado antes que nadie frente a la crisis, con medidas eficaces, concretas y presupuestadas». La portavoz del Ejecutivo murciano subrayó que Valcárcel es un presidente «pegado a los ciudadanos, que vive a pie de calle, y no como otros, que viven en un mundo de fantasía». El hecho de que el Gobierno central implante en España medidas nacidas en la Región de Murcia debería, en opinión de la portavoz, «hacer reflexionar al PSRM-PSOE, que se ha dedicado a criticar las acciones del Ejecutivo regional que ahora copia el Gobierno socialista».

«CONFUNDE DIÁLOGO CON MONÓLOGO»Reverte recalcó que recuperar el diálogo social en España es «vital para nuestro futuro», por lo que criticó «la tranquilidad con la que Rodríguez Zapatero ha despachado este asunto y las distancias que ha marcado con los empresarios». Al mismo tiempo, advirtió de las graves consecuencias que para España va a tener que no exista diálogo social, pues «sin un clima sólido de paz y diálogo social, está demostrado que las inversiones se retraen y el movimiento económico se ralentiza, y eso no es precisamente lo que necesitamos ahora», apostilló. Para Reverte, la «torpeza» con la que el presidente Rodríguez Zapatero ha cerrado el diálogo abierto hace meses, sin dar una nueva oportunidad al acercamiento de posiciones entre patronal, sindicatos y Gobierno, es la demostración de que confunde «diálogo con monólogo y consenso con prepotencia, como ha dejado patente en otros asuntos».