«Si era un secreto a voces todos estábamos sordos»

La Razón
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MADRID- Eran el plato fuerte de la jornada. Las comparecencias de las delegadas de Urbanismo y Medio Ambiente, Pilar Martínez y Ana Botella, acapararon ayer gran parte de la atención en el pleno monográfico sobre la operación «Guateque». Aunque el secreto de sumario impedía aportar cualquier tipo de detalle sobre la investigación, la responsable de Urbanismo apuntó que en los casos que estudia el juez Torres no sólo hay irregularidades por «la reducción del tiempo en la concesión de las licencias. Cuando se abra el sumario, «podremos ver que hay otras causas. Muchos empresarios han dicho ‘me sale más barato incumplir la ley que hacerlo'. Sobre esa competencia desleal caerá todo el peso de la Justicia y de esta administración», explicó.

Frente a las acusaciones del concejal socialista Pedro Sánchez de la responsabilidad «in vigilando» del equipo de Gobierno de Gallardón, Pilar Martínez le contestó que no creía que la existencia de comisiones en la tramitación de los permisos fuera un «secreto a voces, ya que entonces habría que preguntarse no sólo dónde estábamos nosotros, si no dónde estaban los sindicatos, las asociaciones de empresarios del sector que no denunciaban la competencia desleal, los medios de comunicación que suele denunciar cualquier irregularidad, los colegios profesionales, los ciudadanos o los grupos municipales».

Por su parte, Ana Botella, que se amparó en el secreto de sumario, aclaró que los informes de impacto ambiental se tramitan en sólo un mes y pidió que «no se generalice y se vea cada caso antes de considerar que todo es lo mismo».