Unas 200 personas se concentra a las puertas del hospital

Unas 200 personas convocadas por Askatasuna se han concentrado hoy ante el Hospital Donostia de San Sebastián para denunciar el ingreso en la UCI del presunto etarra Igor Portu Juanena, detenido ayer por la Guardia Civil en Arrasate (Guipúzcoa), y poner en duda la versión oficial sobre sus lesiones.
Para denunciar estas lesiones, Askatasuna ha convocado una concentración frente a la entrada principal de este centro sanitario, que ha sido secundada por unas 200 personas, que portaban carteles en los que se leía «PSOE torturador» y «Tortura no», así como una pancarta con el lema «Torturadores fuera de aquí». 
Durante la concentración, que se ha prolongado durante media hora y ha sido vigilada por agentes de la Ertzaintza, un portavoz de Askatasuna, Asier Birumbrales, ha expresado la preocupación de esta organización de apoyo a los presos de ETA por la situación de Igor Portu y «la que pueda sufrir» Martín Sarasola.
Después de poner en duda la versión oficial de las lesiones del detenido, que sostiene que tuvo que ser reducido por los agentes durante su arresto porque opuso gran resistencia, el representante de Askatasuna ha preguntado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, si lo ocurrido «entra dentro de su categoría de ‘label'(etiqueta de garantía de calidad) democrático». 
También ha preguntado a la portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, y a la diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, «cómo catalogan estos hechos», si los consideran «violencia o sucesos gratuitos de este país», al tiempo que ha invitado a la «clase política» de Euskadi y Navarra a que visiten a Igor Portu y «reciban de primera mano el testimonio de estas 24 horas», desde que fue detenido. 
Ha pedido igualmente a los responsables de los medios de comunicación que respondan «si es necesario que un joven sea hospitalizado para que la tortura sea noticia».
Birumbrales ha anunciado que Askatasuna no va a permanecer impasible y ha hecho un llamamiento a la población para que se movilice «contra toda la violencia y contra la tortura».
Por su parte, el dirigente de Batasuna Karmelo Landa calificó esta mañana de «gravísima noticia» el ingreso de Igor Portu Juanena «después de pasar por las manos de la Guardia Civil».
En una rueda de prensa celebrada en Bilbao, Landa afirmó que «el joven» arrestado ayer en Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa), tiene «heridas graves: tiene rotas dos costillas y parece que también una perforación pulmonar».
El dirigente de la formación ilegal subrayó que este ingreso hospitalario ocurre después de un «gravísimo antecedente de Gorka Lupiañez», presunto miembro de ETA detenido el pasado 6 de diciembre en Vizcaya que denunció haber sido torturado por la Guardia Civil. Landa realizó una «gravísima y horrorosa denuncia» de los supuestos malos tratos a estos dos presuntos etarras.
Por su parte, el grupo parlamentario de Nafarroa Bai solicitó hoy la «reunión urgente» de la Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra para tratar al situación de Igor Portu. 
En su escueta solicitud, firmada por Patxi Zabaleta y Maiorga Ramírez, NaBai solicita la convocatoria de la Mesa y Junta tras haber conocido «el estado de un ciudadano navarro trasladado a la UVI desde las dependencias del cuartel de la Guardia Civil de San Sebastián». 
Aralar exigió hoy que «se abra de forma urgente una investigación» para «aclarar» el ingreso. 
Aralar afirmó en un comunicado que «el ingreso en la UVI durante la pasada noche del vecino de Lesaka muestra una vez más que las Fuerzas de Seguridad del Estado siguen torturando». 
La formación nacionalista sostuvo que «resulta inadmisible que estás practicas se sigan llevando a cabo en las comisarías ante la permisividad de los responsables políticos». 
Aralar señaló que «organizaciones como Amnistía Internacional, por ejemplo, han solicitado que se apliquen protocolos, ante lo que el Gobierno español no ha hecho absolutamente nada». Asimismo, Aralar solicitó tanto en el Parlamento navarro como en el vasco que se instalen cámaras en todas las comisarías para grabar en todo momento a los detenidos.
Igualmente, Aralar exigió que se termine con la incomunicación y que se facilite el acceso directo a los detenidos de abogados de confianza. Por último, solicitó la aplicación del «habeas corpus» para los dos detenidos ayer en Arrasate. 
Eusko Alkartasuna (EA) también exigió que se «esclarezca» el ingreso. 
El presidente de EA en Navarra, Maiorga Ramírez, afirmó en un comunicado que «es evidente que no se ha cumplido el debido respeto a los derechos y las garantías a los detenidos, hecho que denunciamos y cuya investigación exigiremos».
En este sentido, Maiorga Ramírez afirmó que «es una situación que requiere una respuesta política inmediata» por lo que ha solicitado la convocatoria urgente de una Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra para tratar este asunto. 
El dirigente nacionalista consideró que «una vez más se pone en evidencia que la única justificación que tiene el Estado para mantener el régimen de incomunicación es crear espacios de impunidad para propiciar situaciones en las que poder vulnerar los derechos de las personas detenidas».