Zapatero considera de «importancia relativa» la intervención en CCM

Una entrevista en la CNN fue aprovechada por el presidente para restar importancia a la intervención.

Zapatero, junto al director del FMI, Strauss-Kahn, con el que se reunió ayer en La Moncloa
Zapatero, junto al director del FMI, Strauss-Kahn, con el que se reunió ayer en La Moncloa

Madrid- «Tiene una importancia relativa». Así valoraba ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en una entrevista a la cadena CNN Internacional, la primera intervención del Banco de España de una institución financiera en esta crisis y la destitución de la dirección de Caja Castilla-La Mancha (CCM)En los matices vuelve a haber diferencias sustanciales con el vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes. Si éste, en el día de autos, el pasado domingo, negaba tajantemente que hubiera un problema de solvencia en la entidad financiera, Rodríguez Zapatero, sin embargo, sí reconoció ayer que había riesgo de que tuviera un «problema de solvencia» en un «plazo determinado». Escasa relevanciaLa explicación de que le conceda una importancia «relativa» a la crisis en CCM está en el argumento de que la caja manchega sólo representa el 0,8 por ciento de los activos de los bancos y cajas de ahorro españoles. Aun con ello, el Gobierno es consciente de que una de las consecuencias más peligrosas de la intervención del Banco de España es que crezca todavía más la desconfianza del ciudadano y del ahorrador. Solbes intentó ahuyentar este fantasma con una excepcional ofensiva mediática para lanzar un mensaje de «tranquilidad y seguridad absoluta». «Por ahora» descarta que vayan a producirse más casos como el que ha saltado este fin de semana. Sin embargo, la información que se maneja en círculos financieros es que sí hay otras cajas pequeñas, y también algún banco de reducido tamaño, en una situación problemática. De hecho, al PP le faltó tiempo para poner el dedo en esa llaga en su primera reacción pública el domingo. «No hay que ser un Premio Nobel de Economía para predecir que habrá más situaciones similares en el futuro», advirtió en RNE el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro. De momento, al PSOE le ha salido una vía de agua en el paraguas con el que se ha intentado proteger del chaparrón de la crisis: la teoría de que el origen de todos los problemas está en una crisis financiera que no afectaba a nuestro sistema bancario. El Gobierno atribuye el precedente sentado por CCM al peso del sector inmobiliario y de la construcción en su cartera de préstamos, así como a determinadas declaraciones «no muy afortunadas» en relación a la entidad manchega. Y su estrategia no se aparta del guión que ha seguido desde que empezaron los primeros brotes de la crisis: restar importancia a los hechos para no alarmar a la opinión pública. A puerta cerrada ante la Ejecutiva del PSOE, Rodríguez Zapatero aseguró ayer que con intervenciones similares a la que se ha producido en CCM, el Estado había acabado recuperando e incluso ganando dinero, y puso como ejemplos Banca Catalana o Banesto, informa Ep. La estrategia del PP tampoco es novedosa: contundente crítica a las decisiones del Gobierno, sin que se vislumbre ningún nuevo acercamiento ni siquiera ya para salvar el sistema financiero. El PP ha quedado escaldado por el apoyo que le brindó en el inicial plan de rescate a la banca. La portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular, Fátima Báñez, anunció la petición de comparecencia «urgente y conjunta», en la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso, del vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, y del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, para que expliquen la intervención del Ejecutivo en Caja Castilla-La Mancha. Solbes y el entonces gobernador de España comparecieron conjuntamente en 1993, dos días después de la intervención en Banesto. El PSOE ofrece que Fernández Ordóñez acuda el jueves a la Cámara, y más adelante, sin fecha, Solbes.

Rajoy cambia su pregunta al jefe del EjecutivoEl presidente del PP, Mariano Rajoy, ha cambiado la pregunta que iba a dirigir al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la sesión de control de mañana en el Congreso para exigirle que cumpla su compromiso de diseñar una «hoja de ruta» para la reestructuración del sector bancario español, después de que el Banco de España haya decidido intervenir en Caja Castilla-La Mancha, según explicó ayer la portavoz adjunta del PP en la Cámara Baja, Fátima Báñez. Báñez recordó que el Congreso aprobó hace dos semanas una iniciativa pactada por PP, PSOE y CiU que recogía esa exigencia.