Convención republicana: Pence alerta a EEUU y tilda a Biden como un “caballo de Troya de la izquierda radical”

El vicepresidente aceptó anoche formalmente la nominación de su partido para presentarse a la reelección en los comicios del próximo 3 noviembre

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El huracán Laura alcanzó categoría 4 en la escala Saffir-Simpson la noche en que el partido republicano celebraba el tercer día de su convención. Laura enfilaba Lake Charles, en Louisiana, cuando se cumplen 15 años del Katrina, que devastó Nueva Orleans, apenas a 3 horas de coche por la ruta que cruza Baton Rouge y Lafayette como un lamento de Lucinda Williams. Este miércoles habló Joni Ernst, la senadora por Iowa, un estado que ha sufrido tormentas devastadoras durante el verano.

Trump ganó fácilmente en Iowa en 2016. Ahora apenas aventaja a Joe Biden en 1,4 puntos. Todavía lo tiene más complicado la senadora, que ahora mismo podría ser superada por la candidata demócrata, Theresa Greenfield, con la que permanece empatada. Clarence Henderson, activista por los derechos civiles, que tomó parte en la legendaria sentada en Greensboro, Carolina del Norte, detalló la historia antiesclavista y antisegregacionista de los republicanos. Algo tan cierto como el hecho de que desde finales de los sesenta el partido sustituyó a los demócratas en los graneros electorales tradicionalmente asociados con viejos defensores del Jim Crow.

Nada que ver con los Estados Unidos de 2020 ni con los republicanos actuales. Con todo el partido ha peleado estos días para tratar de ganarse a un segmento del electorado, el de los ciudadanos negros, que los mira con evidente prevención. Las encuestas señalan que al menos 7 de cada 10 afroamericanos votarán por Biden y Kamala Harris. En 2016 Trump apenas cosechó el 8% de los votos en ese segmento.

Cuando le llegó el turno al actual vicepresidente, Mike Pence, presentó sus credenciales durante estos cuatro años. Cristiano, conservador y republicano, se ha definido así mismo. Un hombre infinitamente más comedido y sereno en el trato que el presidente. Aunque también bastante más conservador que un Donald Trump que durante años encarnó el prototipo del millonario neoyorquino, rey de las cenas de gala, las noches de estreno y los tabloides en Manhattan.

Definió a Biden como un Caballo de Troya de la izquierda radical, prometió que corre peligro la fundación del país y expuso, como sus rivales la anterior semana, que están en juego los ideales del país, la libertad, el libre mercado, el derecho a la búsqueda de la felicidad. «Joe Biden quiere que este país vaya por el camino del socialismo», dijo, «pero no permitiremos que eso suceda».

Al mismo tiempo que Pence hablaba las televisiones volvían a emitir imágenes de protestas y choques de manifestantes con la policía. En efecto, la tercera noche de la convención, dedicada a los «héroes», tenía lugar mientras la ciudad de Kenosha, vive su tercera noche de enfrentamientos entre los manifestantes y la policía. El pasado fin de semana un policía disparó por la espalda a un hombre negro, Jacok Blake, que entraba en su coche.

En el interior del vehículo lo esperaban sus hijos, tres niños de 3, 5 y 8 años. Según comunicó el padre de Blake, el hombre, herida de gravedad, ha perdido la movilidad de las piernas. En Kenosha un joven de 17 años, Kyle Rittenhouse, ha sido arrestado, acusado de abrir fuego durante las protestas y herir mortalmente a dos personas. Horas antes de que trascendiera su identidad Donald Trump había amenazado en Twitter con desplegar la Guardia Nacional en Kenosha para restaurar la «ley y el orden».

Pero Rittenhouse se identificaba como miembro de un grupo paramilitar. Proclamó que estaba decidido a proteger las propiedades. Los incidentes an provocado que la NBA haya pospuesto los playoffs después que los Milwaukee Bucks, en un gesto histórico, hayan decidido no presentarse. Una decisión saludada por una constelación de estrellas.

«Qué se jodan», ha sentenciado Lebron James en Twitter, «Necesitamos un cambio». Paul Gasol escribió «Orgulloso de mis hermanos». También colgó una frase del recientemente fallecido John Lewis, congresista y mito de la lucha por los derechos civiles. Lewis fue uno de los trece Freedom Riders, 7 negros y 6 blancos, que en 1961 viajaron en autobús por EE.UU. desde Washington y hasta alcanzar Nueva Orleans y sufrieron toda clase de injurias.

Entre los líderes que hablaron en su funeral, celebrado en Atlanta, estuvieron Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. Jimmy Carter envió un comunicado. Donald Trump se negó a asistir. Pero los demócratas tienen mucho de lo que preocuparse: sucesos como los de Kenosha, con al menos cuatro comercios destruidos e imágenes de saqueos e incendios, podrían decidir el voto de muchos indecisos en favor del actual presidente.

No en vano Trump ha adoptado algunos de los lemas y tácticas que encumbraron a Richard Nixon en 1968. «Déjenme ser claro», comentó Pence, mientras la audiencia lo saludaba en pie, «la violencia debe terminar. La ley y el orden deben de prevalecer».

Pence prometió que Biden apostará por las políticas que están llevando a la violencia a las calles de EE.UU. «No estaréis seguros con Biden de presidente», dijo, «No vamos a cortar los fondos de la policía», añadió. «Ni ahora ni nunca». El final del acto, con la entrada de Trump y Melania Trump, fue apoteósico. Algo así como el remate de una película dirigida por Wolfgang Petersen.