La terrible historia de Angélica, desaparecida hace dos años y encontrada viva flotando en el mar

Unos pescadores la localizaron a cerca de tres kilómetros de la costa en estado de hipotermia

Angélica Gaitán era aparentemente normal. A sus 44 años vivía rodeada de su familia y amigos en la ciudad colombiana de Barranquilla. Y desapareció sin dejar rastro. Algunos familiares apuntaron a la posibilidad de que hubiera viajado a Ecuador a visitar a su hijo, pero no había certezas de nada. Tampoco dejó rastro. Hasta la mañana del pasado 26 de septiembre, cuando unos pescadores vieron en el mar lo que parecía el tronco de un árbol, a casi tres kilómetros de la playa de Puerto Colombia.

Cuando se acercaron a comprobar lo que era, no daban crédito a lo que veían. Se trataba de una mujer, tumbada sobre el agua, sustentada por un flotador infantil, en estado semi inconsciente por la hipotermia. La mujer en cuestión era Angélica, que una vez rescatada desveló una auténtica pesadilla, una vida llena de abusos y violencia física y sexual.

Cuando los pescadores llegaron hasta ella, la arrastraron hasta su bote y cuando se recuperó, Angélica, visiblemente alterada, comenzó a llorar. No había podido cumplir con su plan de quitarse la vida. Después de cerca de ocho horas en el mar, vio a los pescadores y les pidió ayuda con las pocas fuerzas que le quedaban. Y logró que la rescataran pero se sentía frustrada.

Cuando tomaron tierra, fue trasladada al hospital, donde se recuperó rápidamente de la hipotermia. A su salida, Angélica relató a los medios locales que acabó en el mar después de haber vivido durante 20 años sometida a un marido que la maltrataba, abusaba sexualmente de ella y la apartaba de su familia y amigos. Además, lamentó su decisión de saltar al mar y agregó que Dios la había salvado de ahogarse durante la terrible experiencia de ocho horas. “Nací de nuevo, gracias a Dios. Si hubiera tenido una oportunidad o una ayuda, no tomaría esa decisión. Ahora estoy muy agradecida porque Dios me dio una nueva oportunidad para seguir adelante”, dijo.

Angélica no tuvo reparos en denunciar los terribles abusos a los que le sometió su marido durante años. Dijo que la golpeó "violentamente” incluso durante sus dos embarazos. “El abuso comenzó en el primer embarazo, me golpeó, abusó violentamente de mí y me violó”, dijo a RCNRadio. “En el segundo embarazo el abuso continuó y no pude alejarme de él porque las niñas eran pequeñas. Muchas veces lo denuncié pero la policía lo detuvo durante 24 horas y cuando volvía la casa continuaban las agresiones”, añadió.

En una entrevista concedida a “Diario La Libertad” fue más allá y detalló el infierno al que la sometió su marido, que la encerraba dentro de casa, que le prohibía usar el baño y que se veía obligada a hacer sus necesidades en el jardín.

El detonante para que decidiera huir se produjo en 2018, cuando su ex pareja trató de matarla. Vagó por las calles de Barranquilla durante seis meses antes de recibir asistencia en un refugio para mujeres maltratadas. eso no evitó que el maltrato acabara. Esta vez, por parte de las mujeres del refugio que, según denunció le cerraban el agua mientras intentaba ducharse o le ponían agua con jabón en los zumos. Dijo que no hizo daño a nadie ni hizo nada que mereciera el trato que recibió.

El viernes anterior al intento de suicidio, fue expulsada del refugio porque su maltratador se había mudado de estado y con ello acababan las medidas de protección. Ese fue el detonante que hizo que tratara de quitarse la vida. Una mujer le pagó el billete y se subió a un autobús con destino al mar. “Quería acabar con todo, no tenía ayuda de nadie, ni siquiera de mi familia, porque este hombre me mantenía alejado de mi círculo social, por eso no quería seguir viviendo”.

Las circunstancias que rodean este extraño caso no están claras. Su hija, Alejandra Castiblanco, confirmó que no sabía nada de su madre desde hacía dos años pero que era falso que se hubiera intentado suicidar por los ataques de su sex marido o por una relación rota.

Ahora, la familia ha pedido ayuda a las autoridades para poder trasladarla a Bogotá con su hermana y pueda así comenzar una nueva vida.