“Si los demócratas no conquistan el Senado, los republicanos bloquearán cualquier proyecto de ley”

Charles M. Cameron, profesor de Política y Asuntos Públicos de la Universidad de Princeton, analiza qué sucedería si Joe Biden alcanza la Casa Blanca y cómo ve la batalla por el control del Senado y la Cámara de Representantes

La Cámara de Representantes de Estados Unidos, en una imagen de archivoLa RazónLa Razón

Este 3-N los estadounidenses no sólo votan por el próximo presidente del país. También se produce la renovación de la totalidad de la Cámara de Representantes y de un tercio del Senado. Se escogen gobernadores en once estados y una larga lista de cargos públicos estatales, condales y locales a lo largo y ancho del país.

En el caso de la Cámara de Representantes, se votará la totalidad de sus 435 miembros, que representan a otros tantos distritos repartidos por los 50 estados del país y que tienen un mandato de dos años. Las últimas elecciones a la Cámara tuvieron lugar en 2018 y en ellas el Partido Demócrata arrebató la mayoría a los republicanos al obtener 235 escaños frente a 200. En la actualidad, la Cámara cuenta con 232 demócratas, 197 republicanos, un libertario y cinco vacantes.

Con respecto al Senado, la cámara alta renueva cada dos años un tercio de sus cien miembros, cada uno de los cuales tiene un mandato de seis años. El Partido Republicano tiene actualmente la mayoría con 53 escaños frente a 47 de los demócratas (incluyendo dos independientes), por lo que estos necesitan lograr tres más al menos para igualar las fuerzas. Si quedaran 50-50, en las votaciones deshace el empate el presidente del Senado, que es el vicepresidente o vicepresidenta que resulte elegido en la elección presidencial.

Charles M. Cameron, profesor de Política y Asuntos Públicos de la Universidad de Princeton, analiza para LA RAZÓN qué sucedería si Joe Biden alcanza la Casa Blanca y cómo ve la batalla por el control del Senado y la Cámara de Representantes. “Si Trump pierde ambas cámaras podría aún ganar las elecciones. Es completamente posible en el extraño sistema estadounidense", asegura el experto.

-Los sondeos dan a Biden como favorito para ganar. ¿Qué pasará si vence?

-Algunos estados, incluidos algunos de los importantes, serán lentos para contar los votos enviados por correo. Por lo tanto, es posible que no sepamos quién ha ganado las elecciones durante bastante tiempo, podría tardar hasta varias semanas. Sin embargo, si se produce un gran revés para Biden probablemente lo sepamos el mismo día.

-¿Se espera un gran cambio si Biden se convierte en presidente? ¿En qué fundamentalmente?

-Que gane Biden dependerá si los demócratas controlan ambas cámaras del Congreso o no. La verdadera pregunta estaría en el Senado, donde parece que podría pasar cualquier cosa, pues la Cámara es claramente demócrata. Si los demócratas no logran hacerse con el Senado, los republicanos bloquearán cualquier proyecto de ley de especial relevancia. Biden controlará las agencias y la política exterior, pero supondrá un total estancamiento para llevar a cabo importantes reformas legislativas. Si los demócratas controlasen la presidencia y ambas cámaras, gozarían de planes muy ambiciosos y probablemente tendrían dos años para hacerlos realidad. Seguramente perderán el control del Senado en 2022, por lo que habrá un punto de inflexión a partir de entonces.

-En cuanto a la batalla por el control de la Cámara de Representantes y el Senado, las encuestas del portal FiveThirtyEight dan una sólida ventaja a los candidatos demócratas al Senado. Otorgan a la izquierda entre un 74%-77% de posibilidades de conquistar la Cámara. ¿Qué cree que pasará el 3-N?

Creo que el resultado va a estar muy ajustado en el Senado, pero pueden pasar varios días o incluso semanas para saber cómo queda organizada finalmente la Cámara Alta. Podríamos ver fácilmente un 50-50 en el Senado, con Kamala Harris asumiendo como vicepresidenta y teniendo el voto de desempate.

-¿Podría ganar Trump los comicios aún perdiendo el control de ambas cámaras?

-Si Trump pierde ambas Cámaras podría aún ganar las elecciones. Es completamente posible en el extraño sistema estadounidense. Es una situación que denominamos como “gobierno de partido dividido”. No obstante, tengo que afirmar que si los demócratas conquistan el Senado, probablemente Trump pierda las elecciones presidenciales.

-¿Qué estados tienen más posibilidades de pasar a manos demócratas?

-Hay muchos estados que son mayoritariamente republicanos y otros que son claramente demócratas. Las elecciones se decidirán en los estados bisagra, que pueden caer hacia cualquier lado. En primer lugar, Trump tiene que hacerse con los estados indecisos del sur de EE UU, especialmente Florida. Si pierde Florida, probablemente haya perdido las elecciones. Esto debería saberse el mismo 3 de noviembre. Si Trump conquista esos estados, entonces la acción se traslada a los estados industriales del Viejo Oeste. Allí Biden parte con ventaja, pero debe ganar si quiere aspirar a llegar a la Casa Blanca, de lo contrario Trump vencerá. Desafortunadamente en Pensilvania, uno de los estados más importantes en las elecciones, no cuentan los votos enviados por correo hasta el mismo día de los comicios y normalmente son muy lentos. Seguramente no sepamos quién ganó en Pensilvania en 2 semanas.

-Si los demócratas se hacen con el Senado y la presidencia, ¿cree que se aprobará algún paquete de reformas o que se produzcan cambios importantes, como por ejemplo facilitar el voto en busca de unas elecciones más justas y libres o aprobar el Medicare para Todos?

-Si los demócratas ocupan la presidencia y el Congreso, entonces tendrán grandes planes entre manos. Primero tendrán que acabar con el “obstruccionismo” en el Senado, una norma que permitiría a la minoría republicana bloquear leyes polémicas. Tengo el presentimiento que este reglamento de 100 años desaparecerá. En segundo lugar, aprobar un gran paquete de ayuda económica para combatir la crisis por la covid. En tercer lugar, presentar algún plan contra el coronavirus para realizar pruebas, rastrear contagios, distribuir vacunas y promover medidas de salud pública más estrictas. En cuarto lugar, aprobar medidas anticorrupción como reprimenda a Trump y probablemente decretar una nueva ley de derecho de voto para facilitar la participación de las personas, especialmente de las minorías. Después, dedicar esfuerzos a otros aspectos que los demócratas han prometido, como que EE UU se una al Acuerdo de París y retome el acuerdo nuclear con Irán y Europa. Por otro lado, lo más probable es que la guerra comercial con China termine, aunque las relaciones con el país asiático no van a mejorar.