Ahora o nunca

La Razón
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- ¿Cuáles son las prioridades del grupo 5+1 e Irán a corto plazo?

–Llegados a este punto de una negociación, la prioridad ya no es cuándo se llega al acuerdo, sino bajo qué condiciones se firma. A lo máximo que se puede aspirar en este momento es a que Irán lleve a cabo su programa nuclear con la mayor transparencia posible, permitiendo a los inspectores internacionales inspeccionar sus centrales.

- ¿Qué se necesita para llegar a un acuerdo que se resiste tanto?

–Credibilidad y confianza. Las líneas están marcadas: Irán sabe que perdió la confianza de la comunidad internacional cuando en 2002 se descubrió que enriquecía uranio muy por encima de lo permitido y que sus razones para hacerlo no estaban justificadas. Ante la credibilidad perdida, es necesario llevar a cabo unos controles más firmes y de mayor acceso en todas las centrales, un censo de instalaciones y que Irán se comprometa a cumplir con las reglas marcadas. Sólo así podrá volver a ganarse la confianza de la comunidad internacional.

- ¿Cuál es el riesgo de un estancamiento final en las negociaciones?

–La razón es que Irán tiene la capacidad para crear la bomba atómica si así lo quiere. Eso significa que representa una gran amenaza para la seguridad mundial. Por otro lado, Irán está estancado económicamente: la retirada de las sanciones por parte de la ONU suponen una prioridad para el crecimiento del país. Estamos ante una de las negociaciones más importantes de los últimos años. Es ahora o nunca, pocas veces se da un clima tan propicio para negociar. Obama es una pieza clave; ahora existe una voluntad de diálogo que con los conservadores en Washington sería imposible. Es hora de llevar este contexto al papel.

- ¿Qué grado de presión ejerce Israel en este asunto?

–Netanyahu siempre ha considerado a Irán como un serio problema para la seguridad nacional. Por otro lado, hay que considerar que a pesar de las resistencias, Israel es uno de los países más fiables para Occidente en la zona. La entrada de Irán como posible miembro de confianza de las potencias mundiales significaría que ambos juegan en igualdad de condiciones, cosa que siempre ha causado recelos en Jerusalén.

* Investigador en el departamento de estudios iraníes en la Universidad de Tel Aviv. Preguntas de Taylin Aroche