Una masacre con cócteles molotov deja 26 muertos en un bar de México

El país sufre otra ola de violencia extrema. El presunto responsable del ataque fue detenido en julio y liberado poco después

El país sufre otra ola de violencia extrema. El presunto responsable del ataque fue detenido en julio y liberado poco después.

Llegaron con bidones de gasolina, rociaron el local y le prendieron fuego. Eran al menos ocho hombres los que la noche del martes atacaron el club Caballo Blanco en Coatzacoalcos (Veracruz) cuando muchos trabajadores y bailarinas se encontraban al interior. Antes de provocar el incendio y bloquear las salidas de emergencia para que nadie pudiese escapar, dispararon contra varias víctimas, según relataron supervivientes del último gran caso de violencia criminal en México, donde las tasas de homicidios siguen batiendo récords cada mes. En las últimas semanas varios episodios han hecho revivir los peores años de la llamada «guerra contra el narco».

En el incendio del club Caballo Blanco murieron 26 personas, 16 hombres, la mayoría trabajadores del local y 10 mujeres, casi todas bailarinas. También hay 11 heridos de gravedad, de los cuales 6 tienen quemaduras en el 90% de su cuerpo. El local está situado en una concurrida calle de Coatzacoalcos, una ciudad portuaria en el golfo de México que se dedica principalmente al petróleo y las refinerías.

El presidente Andrés Manuel López Obrador informó sobre el crimen el miércoles por la mañana y puso el foco en la complicidad con funcionarios públicos. «Es lamentable que la delincuencia organizada actúe de esta manera... pero lo otro que también es lamentable es que exista contubernio con las autoridades», afirmó.

Los señalamientos de López Obrador iban dirigidos contra la fiscalía estatal de Veracruz, que según el mandatario debería ser investigada porque «los posibles responsables ya habían sido detenidos y los dejaron el libertad». El jefe de los atacantes fue identificado por el gobernador Cuitlahuac García como «La Loca» o «Ricardo N». Éste había sido detenido por la Marina el pasado mes de julio y entregado a la fiscalía que posteriormente lo liberó, pero La Fiscalía de Veracruz se apresuró a negar las acusaciones y mediante un comunicado dijo que el acusado fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), institución que cuenta con la confianza de AMLO.

El cruce de acusaciones se produce en medio de una ola de ataques en Veracruz y con los índices de violencia por las nubes en todo el país. El incendio de negocios ha sido una constante en los últimos meses en Coatzacoalcos. Según la prensa local otros cuatro establecimientos fueron incendiados en lo que va de año, relacionados con la extorsión de grupos delictivos.

En las últimas semanas, además, México ha sufrido varios incidentes de violencia extrema, como el asesinato a principios de mes de 19 personas en la localidad de Uruapán, en el estado occidental de Michoacán y varios de los cadáveres aparecieron colgados de un puente.

Las cifras señalan que la violencia sigue disparada en el país. En los primeros siete meses de 2019 se registraron 20.135 homicidios en todo el país, 96 muertos al día, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública. Son 800 homicidios más que a estas alturas del año pasado, que ya fue el más sangriento desde que hay registros en México. El plan pacificador del presidente aún no ha funcionado.