Al Qaeda culpa a todos los cristianos del atentado de Nueva Zelanda

“La sangre de nuestros hermanos no se desperdiciará y llegará a la venganza”

“La sangre de nuestros hermanos no se desperdiciará y llegará a la venganza”

Los grupos terroristas de la Yihad, Daesh y Al Qaeda, han intensificado en las últimas 24 horas sus ataques a los “cruzados” (cristianos) a los que acusan generéricamente del ataque supremacista de un islamófobo a dos mezquitas en Nueva Zelanda, en el que han sido asesinadas más de 50 personas. Para ello, utilizan sus páginas web “oficiales” y a sus portavoces más caracterizados.

El cabecilla de la rama en Somalia de Al-Qaeda, el Movimiento Shabaab al-Mujahideen, ha llegado a culpar al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de lo ocurrido.

El jeque Ali Mahmoud Raji aseguró que el atentado se debe a “la hostilidad de los cruzados hacia los musulmanes, a que ese el odio se extiende durante siglos (...) es una clara evidencia de que su cruzada está enraizada contra los musulmanes; y que el asunto no está en su racismo, odio a los inmigrantes o que los criminales son simplemente locos”.

Según el jeque, todo esto demuestra que los “cruzados no son personas civilizadas (...) que creen en la convivencia, la libertad de religión (...) su objetivo es apagar la luz del Islam".

Señaló al presidente Trump como “líder de la cruzada contra los musulmanes, líder de la guerra de exterminio que se libra contra ellos en todas partes” pese a sus buenas palabras, que sólo pretenden “calmar el fuego de los sentimientos de injusticia y venganza”.

Amenazó con que “la sangre de nuestros hermanos no se desperdiciará y los hombres de su nación (Islam) asumirán la responsabilidad de la venganza, si Dios quiere, tarde o temprano".