Asia

Conspiración, drogas y orgías en Pyongyang

El régimen justifica la purga del influyente tío de Kim Jong Un por «desobedecer al líder»

Jang Song-thaek, tío del líder Kim Jong-un y número dos del régimen comunista, en el momento de su arresto
Jang Song-thaek, tío del líder Kim Jong-un y número dos del régimen comunista, en el momento de su arresto

Corea del Norte confirmó ayer la destitución de Jang Song Thaek, «número dos» del régimen que lidera su sobrino, bajo acusaciones de «graves crímenes», lo que supone el mayor cambio político en los dos años de mandato de Kim Jong Un. En una reunión presidida en la víspera por Kim, el Partido de los Trabajadores (PTC) lanzó graves acusaciones sobre Jang, entre ellas la de «consumir drogas y malgastar divisas en los casinos y realizar orgías a puerta cerrada en restaurantes de lujo» en el extranjero, según la agencia estatal KCNA. En el plano político, el hasta ahora influyente Jang cometió «crímenes» contra el partido único como «desobedecer al líder» o «vender a precios baratos los recursos del país», según los dirigentes norcoreanos. El arresto de Jang, cuyo futuro podría pasar por uno de los temidos campos de trabajo del país, se escenificó en plena reunión del PTC.

La caída en desgracia del ex «número dos» supone el mayor cambio político en Corea del Norte desde la muerte del anterior líder, Kim Jong Il, en 2011, y sus consecuencias, según expertos, podrían pasar por la anulación de una incipiente tendencia reformista en este rígido Estado totalitario. «Probablemente, las reformas económicas se van a ralentizar», asegura el investigador Philo Kim, quien coincide con otros analistas al apuntar que Jang representaba el lado más abierto del Gobierno norcoreano, el que trataba de dar prioridad al desarrollo económico del país sobre el militar y de armas nucleares. Esto pudo granjearle numerosos enemigos tanto en el seno del PTC como en el Ejército Popular, los dos brazos del conservador, hermético y militarizado régimen comunista. Una de las acusaciones vertidas sobre Jang es, de hecho, «crear rupturas en el partido», formando una supuesta facción disidente para «minar la unidad» del mismo y «obstruir el establecimiento del sistema de liderazgo único». A la hora de valorar el papel del líder, Kim Jong Un, en la destitución de su influyente tío hay quienes lo ven como una muestra del poder ilimitado de Kim y otros, como el resultado de las presiones de los sectores más conservadores. Efe