Derribar el legado de Salvini, objetivo del nuevo Gobierno italiano

La primera obligación del Ejecutivo será redactar la próxima Ley de presupuestos. El PD quiere abolir los decretos migratorios de Salvini

La primera obligación del Ejecutivo será redactar la próxima Ley de presupuestos. El PD quiere abolir los decretos migratorios de Salvini

La primera obligación del nuevo Gobierno italiano será redactar la próxima Ley de presupuestos. Unas cuentas que estarán vigiladas al milímetro por la Unión Europea. Italia ya se libró este año de un procedimiento de infracción por déficit excesivo, con el compromiso de que la previsión para 2020 sea más austera.

Desde hace años, el país transalpino debe destinar una partida de 23.000 millones de euros para evitar la subida del IVA –un compromiso adquirido durante la última gran crisis de deuda– y sólo un Ejecutivo con plenas competencias puede aplicar esta medida.

El presidente de la República, Sergio Mattarella, advirtió de la importancia que tenía la elaboración de estos presupuestos, por lo que siempre se mostró reacio a convocar unas elecciones anticipadas que hubieran provocado un vacío de poder. Entre las exigencias que se autoimpusieron el M5E y el PD también estaba esta medida.

Además, Italia debería haber mandado este pasado lunes a la UE el nombre de su candidato a comisario europeo. El plazo es informal, aunque la nueva Comisión tiene que conformarse el próximo 1 de noviembre, por lo que los Estados no deberían dilatarse en el tiempo.

Tras la pérdida de peso en el nuevo organigrama comunitario, Italia aspira a obtener una cartera importante y sus miradas están puestas en el ámbito económico. Un giro europeísta impulsado por el PD, que abandone la estrategia de choque que ha mantenido el Gobierno formado por la Liga de Salvini y el M5E, podría contribuir a alcanzarlo.

Mientras, en el terreno político, el M5E se ha marcado como principal objetivo aprobar una ambiciosa reforma constitucional que reduciría el número de diputados de 630 a 400 y el de senadores de 315 a 200. De este modo, retomarían la iniciativa política tras la fallida experiencia con Salvini, con una medida en línea de su discurso anticasta.

Al PD no le gusta esta disposición tal y como ha sido concebida –está en la última fase de tramitación parlamentaria–, aunque en líneas generales está en consonancia con una reforma que planteó el primer ministro Matteo Renzi y que fue tumbada en referéndum por los italianos.

Los socialdemócratas también plantean abolir los dos últimos decretos migratorios impulsados por Salvini, con el objetivo de borrar su huella del nuevo Ejecutivo. Mientras, el M5E quiere aprobar un plan de inversiones para el sur del país, una reforma del sistema bancario o nuevas políticas medioambientales. Bajo estas premisas se plantean formar un Gobierno duradero, cuyo ideal sería agotar la actual legislatura, que expira en 2023.