Divulgada la lista con los nombres de las 233 víctimas del incendio de la discoteca

Los bomberos permanecen en las inmediaciones de la discoteca Kiss, en la ciudad brasileña de Santa María
Los bomberos permanecen en las inmediaciones de la discoteca Kiss, en la ciudad brasileña de Santa María

Las autoridades del estado brasileño de Río Grande do Sul divulgaron en la noche de hoy una lista con los nombres de las 233 víctimas mortales del incendio que en la madrugada de este domingo destruyó la discoteca Kiss de la ciudad de Santa María.

La lista contiene los nombres de 120 hombres y de 113 mujeres, en su gran mayoría jóvenes universitarios, cuyos cuerpos fueron trasladados al Centro Deportivo Municipal, un gimnasio de Santa María convertido en depósito de cadáveres.

La Secretaría de Seguridad Pública de Río Grande do Sul aclaró que la identificación de la mayoría de las víctimas está totalmente concluida pero que la lista aún es provisional debido a que faltan algunas confirmaciones.

De las 233 víctimas, 211 fueron reconocidas por sus familiares y sólo 22 tuvieron que ser sometidas a exámenes de dactiloscopia para establecer su identidad, según un comunicado del Instituto General de Pericias.

Según la Defensa Civil, de los cerca de 200 cadáveres con la identidad totalmente confirmada al comienzo de la noche del domingo, 112 habían sido entregados a sus familiares.

La Defensa Civil informó igualmente de que, por su gravedad, 18 de los 106 heridos fueron trasladados a hospitales de Porto Alegre, la capital de Río Grande do Sul, estado en el sur de Brasil fronterizo con Argentina y Uruguay.

Casi todas las víctimas fatales eran estudiantes de entre 18 y 30 años de diferentes facultades de la Universidad Federal de Santa María que celebraban una fiesta en la discoteca Kiss.

Según las primeras investigaciones, el incendio comenzó hacia las 2.30 hora local (4.30 GMT) cuando fue encendido en el escenario de la discoteca un fuego pirotécnico conocido como "Lluvia de plata", cuyas chispas alcanzaron la espuma utilizada como aislante acústico en el techo del establecimiento.

Además del uso de un artefacto no permitido dentro de un establecimiento cerrado, a la tragedia contribuyeron el pánico provocado por la rápida expansión de la humareda y la supuesta decisión de los vigilantes de cerrar las puertas para evitar que el público saliese sin pagar, según los bomberos.

La difícil evacuación y la avalancha de personas corriendo hacia la única salida causaron numerosas muertes por asfixia.

Los bomberos y la Policía aún trabajan en los escombros pero para investigar las causas de la tragedia.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, canceló su agenda en Santiago de Chile, donde participaba en la Cumbre Celac-Unión Europea, y ya viaja a Santa María para prestar solidaridad personalmente y ofrecer la ayuda posible.

En la discoteca escenario de la tragedia se celebraba una fiesta de estudiantes de diferentes facultades de la Universidad Federal de Santa María con la presentación de grupos musicales.

La Policía aún no ha podido establecer cuántas personas estaban en el establecimiento en el momento de la tragedia pero diferentes versiones las cifran entre 1.000 y 2.000.

En el gimnasio al que fueron trasladados los cadáveres fue instalado un Comité gestor de crisis para ofrecer apoyo a los familiares y amigos de las víctimas.

Testigos

De acuerdo con algunos testimonios, el fuego comenzó hacia las 02.30 hora local (04.30 GMT), cuando un cantante usó una luz de bengala para ofrecer un espectáculo pirotécnico y las chispas alcanzaron la espuma utilizada como aislante acústico en el techo del establecimiento.

Las llamas y la humareda provocaron pánico entre las personas que estaban en la discoteca y una estampida hacia las puertas de salida, donde algunas murieron pisoteadas.

Según el comandante del Cuerpo de Bomberos de Río Grande do Sul, coronel Guido de Melo, algunos testigos dijeron que los guardias del establecimiento inicialmente cerraron las puertas para impedir la salida de personas sin pagar.

La dificultad en la evacuación causó numerosas muertes por asfixia.

"La mayoría terminó muriendo por asfixia, por la inhalación de los gases tóxicos, y muy pocos por quemaduras. Lo que provocó la tragedia fue el uso de un artefacto no autorizado, el pánico, la inhalación de humo tóxico y la puerta cerrada", afirmó el oficial.