El Kurdistán (también) impone su referéndum ilegal

Turquía, Irán e Irak anuncian sanciones contra la región autónoma si lleva a cabo mañana la consulta independentista, prohibida por el Supremo iraquí.

Varios jóvenes apoyan la consulta en Erbil, el feudo del presidente kurdo Barzani
Varios jóvenes apoyan la consulta en Erbil, el feudo del presidente kurdo Barzani

Turquía, Irán e Irak anuncian sanciones contra la región autónoma si lleva a cabo mañana la consulta independentista, prohibida por el Supremo iraquí.

Cerca de 200.000 kurdos acudieron ayer al estadio de Franso Hariri en Erbil en la mayor demostración de apoyo al presidente Masud Barzani antes de la celebración del referéndum de independencia previsto para mañana. Pero detrás de esta exacerbación nacionalista con oleadas de banderas del Kurdistán y ríos de personas en las calles, el proceso para la independencia del la región autónoma del Kurdistán iraquí les va a costar muy caro a los kurdos.

Tanto Turquía como Irán e Irak han manifestado su rechazo a la celebración del referéndum independentista. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reiteró ayer la posibilidad de que Ankara y Teherán impongan sanciones al Kurdistán iraquí si celebra la consulta. Erdogan advirtió de que la región del Kurdistán no pertenece sólo a los kurdos ya que también hay turcomanos y árabes.

Ankara que hasta ahora ha mantenido fuertes lazos con el presidente Barzani, ha insistido en que «debe dejar de lado la idea de desmembrar el país». Turquía es el principal inversor en el Kurdistán y saca tajada en las exportaciones unilaterales de petróleo, sin tener que pasar por el Gobierno central de Bagdad. La región autónoma del Kurdistán obtiene la mayor parte de sus ingresos de la exportación de petróleo a través de un oleoducto que desemboca en el puerto turco de Ceyhan. De imponerse las sanciones económicas contra el Kurdistán se debilitaría aún más su economía. Teherán también ha estado presionando estos días a Erbil para que abandone su proyecto independentista ya que de lo contrario habrá consecuencias. Bagdad, directamente, ha dejado la puerta abierta a una acción militar si el referéndum desencadena en violencia.

La celebración del plebiscito ha escalado al Tribunal Supremo iraquí que ha calificado de ilegal la consulta. A nivel internacional, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, se ha pronunciado en contra del referéndum, al considerar la consulta una «decisión unilateral». Tampoco ha recibido el visto bueno del principal aliado de los kurdos, Estado Unidos, que teme que la consulta desvíe la atención del asunto principal que es la amenaza del Estado Islámico en la región. Si bien, el deseo último de cualquier kurdo es tener una nación independiente, la calle está dividida entre el «sí» y el «no» al referéndum . Muchos kurdos no afiliados al Partido Demócrata del Kurdistán (PDK) de Barzani consideran que no es el momento adecuado para la celebración del plebiscito. La guerra contra el EI y con una situación financiera poco brillante en los últimos años podría llevar al Kurdistán iraquí al borde del precipicio. «El referéndum no va a funcionar. Antes de la independencia hay que construir la confianza», asegura a LA RAZÓN, Mohamed Habib, profesor de Historia de la Universidad de Kirkuk.

El Kurdistán esta dividido entre dos grandes familias: los Talabani y los Barzani. Desde su autonomía de facto en 1991 estas dos familias se han repartido el poder, e incluso el propio presidente lleva gobernando cuatro años más fuera de su mandato que finalizó en 2013. El primer ministro, es sobrino de Barzani, mientras que el viceprimer ministro es uno de los hijos del ex presidente iraquí,Yalal Talabani, y líder de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK). Ambas facciones se han atrincherado en sus respectivos feudos de Erbil y Suleimaniya, alimentado la división entre los kurdos. De hecho, la tercera vía, el partido Goran (o el Movimiento del Cambio) ha llevado una campaña del «no» y ha pedido se posponga.

En la disputada Kirkuk, gobernada por el UPK, en el último momento ha llamado a la postergar la consulta, debido a motivos de seguridad. En un comunicado, publicado ayer, el UPK dijo que apoyaba la decisión de Estados Unidos y varios países europeos de posponer el referéndum. A unos pocos 60 kilómetros de Kirkuk se encuentra el EI en la localidad de Hawija. Pero no solo el partido del ex presidente Talabani está preocupado de que puedan avanzar los yihadistas sino de la posibilidad de que estallen enfrentamientos entre las Unidades de Movilización popular, apoyadas por Bagdad y los Peshmerga.