La disidencia de las FARC asesina a dos periodistas y a un chófer ecuatorianos

Los reporteros de El Comercio desaparecieron en Ermeraldas, en la frontera con Colombia

Los periodistas de El Comercio secuestrados

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha confirmado este viernes que los dos periodistas de 'El Comercio' y el conductor que fueron secuestrados el mes pasado por disidentes de las FARC.

Hace tiempo que América Latina se volvió un territorio hostil. Una región sin ley, de Norte a Sur. Pero a nadie parece importarle mientras mueran estudiantes, mujeres o periodistas. Es una zona en guerra. Aunque no siempre llevemos chalecos antibalas. Los culpables tiene nombre: los paramilitares, los grupos guerrilleros, cobardes y desertores de las FARC, que operan en la sombra y en un nivel inferior. Las últimas víctimas de la violencia en la región son los dos periodistas y el conductor del diario «El Comercio» que fueron secuestrados el mes pasado.

«Tenemos información que confirma el asesinato de nuestros compatriotas», reveló el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ayer sobre los tres reporteros secuestrados por un grupo disidente de las FARC liderado por el guerrillero conocido como «Guacho», en la frontera con Colombia y Ecuador.

«Nunca tuvieron la voluntad de entregarlos sanos y salvos. Es probable que lo único que hayan querido es ganar tiempo», agregó el presidente ecuatoriano.

El reportero Javier Ortega, de 36 años; el fotógrafo Paúl Rivas, de 45, y el conductor Efraín Segarra, de 60, habían sido secuestrados el 26 de marzo en la zona de Mataje, en la provincia de Esmeraldas (noroeste), donde recababan información sobre los ataques registrados en esa región desde enero.

Moreno, además, informó de que se reiniciaron las operaciones militares que habían sido suspendidas por el secuestro. También, agregó que se incluyó al alias «Guacho» en la lista de los más buscados y que a partir de este momento se ofrece una recompensa de 100.000 dólares por toda información que lleve a la captura del narcoterrorista.Este narcoguerrillero, ecuatoriano, y cuyo nombre real es Walter Artízala y tiene 35 años, fue guerrillero de las FARC durante 15 años.

Por su parte, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, condenó el asesinato desde la Cumbre de las Américas. «He estado en permanente comunicación con el presidente Moreno, le he dicho y le he reiterado que tiene todo el apoyo y toda la solidaridad y toda la colaboración para que los responsables de este crimen sean llevados a la justicia», dijo Santos a LA RAZÓN.