Estado de emergencia para aplicar recortes

Ante la presión europea, París pone en marcha un plan de urgencia para estimular la economía

La Razón
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La «vía entre el liberalismo sin conciencia y el inmovilismo sin futuro» que predica François Hollande les va a costar 2.000 millones de euros a los franceses y está jalonada de iniciativas más o menos nuevas bajo la atenta mirada de Bruselas para que París sanee sus cuentas públicas.

Formación para 500.000 desempleados

Para comenzar, el presidente de la República anunció lo que ya había adelantado en su mensaje de fin de año: la formación de 5000.000 parados, entre los que se incluyen a los 150.000 que anunció en noviembre. Hollande se defendió de los que le acusan de utilizar la formación como «una medida coyuntural o un artificio estadístico» para maquillar las cifras del paro, o los que le reprochan que formación no significa un puesto de trabajo. Aunque, según las cifras de la Oficina de Empleo, hasta ahora el 57% de personas que ha seguido una formación ha encontrado empleo. Hollande quiere que las oficinas de empleo, la Asociación para la Formación de Profesionales adultos y otros organismos se movilicen con los sindicatos «para definir las formaciones correspondientes a cada ramo, región por región, según las necesidades de las empresas».

2.000 euros a las empresas por cada contrato fijo

Toda empresa que tenga menos de 250 trabajadores recibirá una prima inmediata de 2.000 euros al año por cada nuevo contrato indefinido de más de 6 meses y pagados a menos de 1,3 veces el salario mínimo (1.466,62 euros).

Bajada definitiva de las cotizaciones sociales

Mientras, el crédito de impuesto de competitividad y empleo creado por Hollande en 2014 para apoyar el empleo y la inversión ha dado resultados «insuficientes», por lo que ha decidido transformarlo en una «bajada definitiva de las cotizaciones sociales».

Formación dual

Pero la «gran prioridad» del presidente es el desarrollo del aprendizaje. Y para ello aumentará la oferta y duración de las formaciones, permitiendo la entrada a lo largo de todo el año, y no sólo en septiembre. El Ministerio de Educación abrirá nuevas formaciones alternas (aprendizaje y formación profesional) y creará 1.000 puestos de educadores.

Limitar indemnizaciones por despido

La futura reforma del Código de Trabajo va a permitir a las empresas negociar los tiempo de trabajo, y especialmente fijar el plus y el número de las horas extras, sin modificar la ley de 35 horas semanles, según Hollande, que sí ha precisado que estos acuerdos podrán «imponerse al contrato de trabajo» cuando se hallan alcanzado por «el interés del empleo». Hollande también se ha comprometido a reformar el sistema de la magistratura de trabajo para limitar las indemnizaciones por despido.

Desregular algunos oficios

Con el fin de incitar las aventuras empresariales, el presidente francés ha pedido al ministro de Economía que revise el sistema de las calificaciones que se exigen para ejercer numerosos oficios que «son necesarias», puntualizó Hollande, «pero a veces pueden constituir barreras».