Actualidad

¿Estuvo JFK en la Guerra Civil?

El presidente indio Jawaharlal Nehru visitó Barcelona en plena contienda. En aquella comitiva pudo estar un jovencísimo Kennedy, cuya presencia pasó totalmente desapercibida para los medios de la época.

El presidente indio Jawaharlal Nehru visitó Barcelona en plena contienda. En aquella comitiva pudo estar un jovencísimo Kennedy, cuya presencia pasó totalmente desapercibida para los medios de la época.

Publicidad

Dicen, con razón, que una imagen vale más que mil palabras. Y la que ahora tenemos ocasión de contemplar, con motivo del primer centenario del nacimiento de John Fitzgerald Kennedy, histórico presidente de Estados Unidos, dejará a más de uno estupefacto. ¿Es verdad que JFK estuvo en España mientras el país entero se desangraba envuelto en una guerra fratricida? La instantánea, tomada a mediados de junio de 1938, cuando las tropas de Franco estaban cada día más cerca de la victoria, constituye una prueba fehaciente de su presencia.

Como doy cumplida cuenta en mi libro «1939. La cara oculta de los últimos días de la Guerra Civil», prologado por el hispanista Stanley G. Payne, entre Lérida y Castellón tendría lugar así la trascendental batalla del Ebro durante el verano y otoño de 1938, que decidió en gran parte la suerte de Cataluña en la guerra y, en consecuencia, la del propio régimen republicano. El escenario de tan crucial batalla era un vasto territorio comprendido entre los pueblos de Mesquinza y Cherta. El objetivo primordial del Ejército Popular consistía en conquistar Caspe, Gandesa, Alcañiz, Morella y Vinaroz para restablecer así el frente resquebrajado aquel mismo año con la llegada al mar de las tropas de Franco.

Entre tanto, el Partido Comunista de España había cobrado un gran protagonismo en el gobierno reorganizado por Negrín a primeros de abril. Bajo su control estaba nada menos que el Ejército del Ebro, cuyo jefe, Juan Modesto, era comunista hasta el tuétano; igual que los tres responsables de sus cuerpos de ejército, Enrique Líster entre ellos.

Mirando a Indira

Publicidad

En aquel marco histórico y decisivo se produjo una no menos histórica visita, que pasó entonces inadvertida en España: la del joven John Fitzgerald Kennedy, futuro presidente de Estados Unidos. Las miradas, como era natural, se concentraron entonces en el presidente indio Jawaharlal Nehru, quien el 16 de junio visitó Barcelona acompañado de su única hija Indira, envuelta en su sari negro. Indira Gandhi, futura primera ministra de su país, acababa de afiliarse, con veintiún años, al Partido del Congreso, y participaba ya activamente en el movimiento de independencia de la India. Invitados por el ministro republicano de Exteriores, Julio Álvarez del Vayo, la presencia en Barcelona de Nehru y de su hija constituía una clara provocación a Inglaterra, cuyas presiones sobre Francia para que cerrase definitivamente la frontera al suministro de armas a Cataluña habían desatado la ira de Juan Negrín.

¿Qué mejor modo tenía éste de expresar su indignación que declarar «huésped de honor de la República» al más férreo defensor de la independencia de la India, que tantos quebraderos de cabeza provocaba entonces a las autoridades coloniales británicas?

Publicidad

De hecho, durante todo el tiempo que duró la visita, el ministro Julio Álvarez del Vayo se cuidó hasta el extremo de que en los comunicados oficiales se destacase la condición de lIndia como «pueblo sojuzgado y anhelante de gozar su independencia».

Al mismo tiempo, Negrín trataba de conseguir que el presidente norteamericano Roosevelt derogase la ley del embargo de armas que asfixiaba al ejército republicano mientras, por otro lado, sus enemigos nacionales seguían siendo abastecidos de petróleo por la Texaco, incluso a crédito.

El gobierno de Negrín respondió, como decimos, con una pataleta nada diplomática: Nehru fue aclamado así como presidente del Congreso Nacional indio, y en calidad de tal visitó el 16 de junio al ministro socialista de Justicia, Ramón González Peña. El invitado se interesó por las relaciones entre los partidos del Frente Popular y el gobierno de la República.

El ministro le aseguró que la unidad de acción era un hecho consumado tras el reciente pacto entre la CNT y la UGT. Nehru preguntó a continuación por la influencia del Partido Comunista, pero González Peña le tranquilizó, afirmando que ningún partido predominaba sobre otro.

Al día siguiente, durante su visita al frente del Este, Nehru pudo comprobar por sí mismo el excesivo optimismo del ministro de Justicia mientras posaba ante las cámaras con su anfitrión Enrique Líster. Nehru se retrató también con los milicianos y contempló las líneas enemigas al otro lado del Ebro.

El 18 de junio, fue recibido por el presidente de las Cortes, Diego Martínez Barrio; por el presidente de la Generalitat, Lluís Companys; y por el alcalde de Barcelona, Hilari Salvadó. Tras recorrer por la tarde la Costa Brava, visitó al secretario general de la CNT, Mariano Rodríguez Vázquez. Pero el mutismo de aquella visita en los medios de comunicación fue casi total y absoluto. Nadie mencionó al resto de acompañantes, como JFK...

Publicidad