Juncker castiga a Barroso tras fichar por Goldman Sachs

El ex presidente de la Comisión Europea será investigado y se le suprimirán los privilegios

Barroso, en la sede de la UE en Bruselas
Barroso, en la sede de la UE en Bruselas

El ex presidente de la Comisión Europea será investigado y se le suprimirán los privilegios

Movimientos protesta de distinto pelaje y condición están poniendo en peligro el proyecto de integración europea. Tras el varapalo del Brexit, Bruselas no puede permitirse más deserciones y por eso comienza a reaccionar. El último movimiento lo ha protagonizado la Comisión Europea, que está dispuesta a investigar e incluso eliminar privilegios a su ex presidente José Manuel Durao Barroso tras haber fichado por el polémico banco de inversión Goldman Sachs. De momento, en sus visitas al edificio del Berlaymont, sede de la Comisión Europea, donde ocupó despacho durante una década (2004-2014), se le tratará como un «lobbista» más: sus visitas aparecerán registradas y no gozará de ningún tipo de honor vinculado a su anterior cargo.

La nueva ocupación de Barroso es una puerta giratoria que –al menos formalmente– respeta las normas europeas. El equipo de portavoces del Ejecutivo comunitario ha defendido sin descanso que esta vinculación laboral se produce 20 meses después de la salida del político portugués de su anterior cargo público y la legislación europea traza el límite a partir de las 18 semanas. Pero algo está cambiando. Un sindicato de funcionarios europeos consiguió 100.000 firmas para que Barroso no pudiera seguir disfrutando de la pensión que le pertenece como ex servidor comunitario y la Defensora del Pueblo, Emily O’Reilly, ha pedido explicaciones a la «Comisión Juncker» para que investigue lo sucedido. El pasado viernes Juncker respondió al requerimiento de O’Reilly con una petición de «aclaraciones acerca de sus nuevas responsabilidades y detalles de su contrato» en una misiva enviada por el político luxemburgués.

Según lo conocido hasta ahora, Barroso se encargará del asesoramiento de las consecuencias del Brexit para el coloso financiero, un tema especialmente sensible en la capital europea. La trayectoria de la empresa a la que Barroso va a prestar sus conocimientos, bagaje y contactos tampoco ayuda. Goldman Sachs participó en la operación de ingeniería financiera que permitió a Grecia ocultar su elevado déficit público durante años y también estuvo involucrado en las prácticas que ocasionaron el colapso del sistema financiero tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008. Dos temas con los que la «Comisión Barroso» tuvo que lidiar en primera línea de fuego.

En vísperas del Debate sobre el Estado de la Nación en el Parlamento Europeo, que tendrá lugar este miércoles y marcará el inicio del curso político, la gran duda es hasta qué punto esta operación se quedará en puro maquillaje o tendrá más calado. No es la primera vez que un político europeo aparece vinculado a Goldman. El presidente del BCE, Mario Draghi, fue responsable de su división europea con cargo de vicepresidente y el ex comisario y ex primer ministro italiano Mario Monti también engrosó las filas de la entidad como asesor.

Más recientemente, Nelly Krioes, antigua responsable de Competencia y predecesora de Joaquín Almunia en la cartera, ha criticado duramente la multa impuesta por el ejecutivo comunitario actual a Apple por 13.000 millones de euros por impuestos impagados desde 2003. La política holandesa fue fichada recientemente por Uber y el propio Ejecutivo comunitario le ha acusado de obedecer a los intereses de Silicon Valley en sus declaraciones.