Kirchner pide a Argentina «una década más»

La presidenta afirma, durante la celebración de los diez años de «kirchnerismo», que no es «eterna»

Kirchner, en la fiesta de la Revolución de  Mayo
Kirchner, en la fiesta de la Revolución de Mayo

Con Argentina divida entre los que celebran el modelo K (en referencia a los Kirchner) y lo aborrecen, ya no hay medias tintas. O estás con ellos o contra ellos. Tras los últimos casos de corrupción publicados en la Prensa opositora y la situación económica del país, que no acaba de repuntar, el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner vive sus horas más bajas. Por eso, el 25 de mayo, la presidenta aprovechó para capitalizar otra fecha patria y celebrar los diez años de gestión que suman ella y su difunto marido.

Con la Plaza de Mayo a rebosar, gracias al poder de movilización de organizaciones peronistas como la Cámpora, la presidenta fue la única oradora del acto. Cuando sonaba de fondo la canción «Rezo por vos», de Charly García, la mandataria subió al escenario. En su discurso convocó a que la próxima década también sea «ganada», al enfatizar la necesidad de mantener los logros alcanzados. De todos modos, aclaró: «No soy eterna, tampoco lo quiero ser». Sin embargo, Fernández no terminó de deshojar la margarita, sin aclarar si modificará la Constitución para optar a un nuevo mandato.

«Tal vez se refieren a que ya no va a haber más todos los años la fijación del salario mínimo vital y móvil; todos los años convenciones colectivas de trabajo donde incorporamos más poder adquisitivo. Porque, a lo mejor, ellos piensan que los salarios son los que provocan la inflación. Los precios no los ponen los trabajadores ni el Gobierno, yo digo que los fijan los empresarios y los grandes monopolios. ¿A qué se refieren entonces?», afirmó en un claro mensaje a los sindicatos opositores.

De esta manera, se refería también a la inflación que asola al país y que ronda el 25%, una de las más altas del planeta. Además, las restricciones cambiarias han originado un dólar paralelo que duplica su valor real en la calle. Negros nubarrones en el horizonte que asustan. Muchos argentinos han sacado sus dólares de los bancos y los guardan en casa, ante el riesgo de una inminente «pesificación».

Al final de la noche, Fernández defendía una vez más la reforma judicial que impulsó la Casa Rosada. «¿A quién le molesta elegir a los que van a representarlos en el Consejo de la Magistratura que elige y designa jueces?», se preguntó. Con esta reforma, el Gobierno pretende aumentar su influencia dentro de la Corte. En la actualidad, el Tribunal Superior tiene paralizada la Ley de Medios, encaminada a evitar monopolios, pero también a atacar al principal grupo multimedia del país, Clarín.

Cuando Néstor Kirchner llegó al poder era un virtual desconocido. Pero poco tiempo después su figura y la de su esposa y sucesora, Cristina Fernández, inspirarían entre los argentinos una pasión y un odio que muchos equiparan con el que en el pasado generaron Juan y Eva Perón. Hace unos años, una de las aficiones de los argentinos era discutir de política. Era impensable que una reunión social, un asadero familiar o un encuentro entre amigos no incluyera algún debate político. «Ahora ya no se puede hablar de política porque genera peleas», le dijo una joven a LA RAZÓN durante el acto en la Plaza. Y es que una de las características más visibles que dejaron estos diez años de kirchnerismo fue la polarización de la sociedad argentina.

¿Pero empezó el modelo a agotarse? El próximo octubre habrá elecciones legislativas, una prueba de fuego para la presidenta. A fines de 2011, Fernández fue reelegida con el 54% de los votos, pero a pesar de ese enorme apoyo popular, poco después enfrentó una serie de movilizaciones masivas que llevaron a millones de antikirchneristas a protestar contra su Gobierno. Las cacerolas han vuelto a las calles, pero no hay que engañarse. Según los últimos sondeos, la viuda peronista todavía cuenta con el respaldo del 35% de la sociedad, una cifra que con una oposición dividida es suficiente para soñar con la reelección.

Diez años perdidos para la oposición

La oposición argentina calificó de «década pedida» los diez años transcurridos desde la llegada del kirchnerismo al poder, en respuesta a Cristina Fernández, que la considera «ganada por el pueblo». Legisladores opositores dieron réplica a las palabras de la presidenta. «Cuatro de 10 chicos menores de 18 años son pobres y aumenta el desempleo. ¿De qué década ganada habla @CFKArgentina?», dijo el opositor Francisco de Narváez en su cuenta de la red social Twitter.