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La corrupción y la economía deciden el voto en Argentina

El cuarto país más poblado de Latinoamérica elige entre la continuidad de Macri o la vuelta del peronismo con Fernández.

El cuarto país más poblado de Latinoamérica elige entre la continuidad de Macri o la vuelta del peronismo con Fernández.

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A un día para las cruciales elecciones los argentinos se encuentran (de nuevo) en una encrucijada. Seguir con el presidente Mauricio Macri o volver al peronismo. Durante toda la campaña «el caballo de batalla» del mandatario ha sido la corrupción que marcó la era K. Sin embargo si Macri pierde los comicios «la moneda podría cambiar de cara». El kirhnerismo ya «afila los cuchillos» y la venganza de «la dama del Sur» como apodan a Cristina Fernández de Kirchner, podría marcar el nuevo mandato.

Las batalla entre Kirchner y Macri se ha vuelto personal. Dicen que CFK es una leona con sus hijos. Ya lo era con Máximo, actual diputado y dirigente de la Cámpora, organización juvenil convertida en «guardia pretoriana» de Cristina. De hecho cuentan «las malas lenguas» que ese exceso de protección, hizo que por momentos su hijo no avanzase y le costase relacionarse, volviendo siempre a las «faldas de su madre». Pero sin duda la favorita es Florencia, la niña mimada de los Kirchner. A ella se le dio todo. Viajaba con sus amigas en el avión presidencial y cuando quiso estudiar dirección de cine en New York no se reparó en gastos. Incluso le subvencionaron un documental para que se sintiese realizada. Hasta que un día «la tocaron», lo cual fue considerado por la senadora como una «declaración de guerra».

Florencia se enfrenta a un complejo panorama judicial. Está en el banquillo en la causa Hotesur, empresa que fue adquirida en 2008 por Néstor Kirchner. La empresa administra los hoteles de Cristina y su familia, incluido el Alto Calafate, el hotel que utilizó Lázaro Báez para una maniobra de alquiler de habitaciones. La hija del ex matrimonio presidencial también enfrenta el juicio oral por el caso Los Sauces, que investiga una serie de negociados inmobiliarios a través de los cuales se habrían lavado activos. Esto sumió a Florencia en una profunda depresión con ataques de pánico continuos. Ya lleva nueve meses de tratamiento en Cuba, sin mejoras visibles. Incluso abandonó a su hija Helena en Argentina. Su madre viaja a verla cuando el juez Bonadio –considerado como la bestia negra del kirchnerismo– la autoriza. Cristina ya lo dijo «métanse conmigo pero dejen a mi hija aparte». Claro, que esto lo podría haber pensado mejor, antes de incluir el nombre de sus hijos en «negocios turbios». Además a tan solo unos días para las presidenciales, aparecieron los cuadernos, supuestamente originales –antes solo había fotocopias-, que señalan de manera directa a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner por corrupción. La «dama del Sur» es la número dos en la fórmula del favorito Alberto Fernández. En ese cuaderno uno de los choferes a cargo de la Casa Rosada, relata con detalle cómo iba a recoger los sobornos que luego entregaban a emisarios de los K. La noticia es clave por el momento en el que se produce. Aunque el peronista Alberto Fernández saca en las encuestas más de 15 puntos de distancia, Macri no se rinde, y sigue apelando a la corrupción. Casos como estos podrían nivelar levemente la balanza. «Al final la crisis económica que golpea al Gobierno ha pesado más entre los argentinos que la corrupción que salpica a la ex presidenta. Además, esta fue hábil al postularse como vicepresidenta de Alberto Fernández, sobre quien no pesa ninguna acusación de corrupción», explica Alonso Checa analista de la Universidad de Palermo.Cabe recordar que Fernández de Kirchner no ha entrado en prisión –pese a estar procesada en 13 causas– porque desde 2017 es senadora y conserva el fuero parlamentario hasta 2023. En caso de ganar Alberto Fernández y ella convertirse en vicepresidenta, perdería el fuero, pero podría ser absuelta por el mandatario.

Además, como recuerda Checa, «en Argentina la política y la justicia van de la mano y un gobierno peronista es posible que no sea tan contundente en los procesos contra Cristina Kirchner como está siendo ahora».

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Por su parte, Mauricio Macri podría sufrir también el asedio de la justicia y de la posible futura vicepresidenta si pierde en primera vuelta. El caso «Correo Argentino SA»; un fallo central para el jefe de la Agencia Federal de inteligencia (AFI) y amigo presidencial, Gustavo Arribas; la causa del enterramiento del Sarmiento; la investigación de los donantes falsos de Cambiemos; la implicación de Gianfranco Macri en la causa de los cuadernos; y un nuevo caso de presunta corrupción en la obra pública marcarán un calvario judicial para el actual presidente.

El Correo argentino, empresa que gestionó su padre, estaba superendeudada. Los funcionarios de Macri debían garantizar los intereses del patrimonio público pero terminaron firmando un pacto por el que el Estado dejaría de percibir más de 60 millones de euros en intereses. En otra causa Gianfranco Macri, hermano del presidente y hombre central en la dirección de Sideco, fue investigado por el juez Claudio Bonadio en la causa de los cuadernos. El magistrado citó al empresario por la concesión de autopistas y el supuesto pago de sobornos a los Kirchner. También destapó cómo el oficialismo utilizó las identidades de ciudadanos humildes y empleados de empresas proveedoras del Estado para simular contribuciones de dinero a la campaña. Todo esto a la espera de que se abra el sumario de Odebrecht, que podría afectar a los dos por igual.

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