La reunificación de Irlanda inquieta a Downing Street

Londres teme que la elección del moderado Varadkar como líder del Fine Gael pueda reforzar las aspiraciones unionistas de Belfast

El nuevo líder del Fine Gael, Leo Varadkar, durante la celebración de su elección, ayer, en Dublín
El nuevo líder del Fine Gael, Leo Varadkar, durante la celebración de su elección, ayer, en Dublín

Londres teme que la elección del moderado Varadkar como líder del Fine Gael pueda reforzar las aspiraciones unionistas de Belfast.

Se suponía que iba a ser tarea fácil, un mero trámite para garantizar su liderazgo de cara a las negociaciones del Brexit. Pero a estas alturas, Theresa May bien debía saber que en política puede ocurrir cualquier cosa. Y May adelantó por sorpresa los comicios para barrer a los laboristas y convertirse, por méritos propios, en la nueva Dama de Hierro. Pero la realidad es que el próximo jueves podría acabar perdiendo escaños.

De acuerdo con el último sondeo publicado ayer por IPSOS Mori, los tories sacan ahora sólo 5 puntos de ventaja a los de Jeremy Corbyn. Los conservadores obtendrían un 45%, frente al 40% del Labour. Todo puede pasar, no obstante, teniendo en cuenta que aún hay un 20% de indecisos. La cuestión es que ni un débil Gobierno tory ni una alianza de izquierdas sin más consenso que derrotar a May se presenta como una opción estable para la complicada situación política en la que se encuentra Reino Unido. El Ejecutivo que salga de las urnas el próximo 8 de junio deberá lidiar no sólo con las difíciles negociaciones de Bruselas, sino con los retos de la unidad territorial. Y en este sentido, a las amenazas independentistas escocesas, se suman ahora las demandas del Sinn Féin, antiguo brazo político del ya inactivo IRA, que en su manifiesto para las generales del jueves aboga ahora por la celebración de un referéndum sobre la unificación de Irlanda en un plazo de «cinco años».

La unificación de la isla siempre ha sido una de las metas de la formación, pero ahora tiene más posibilidades de conseguirlo, ya que en los comicios regionales del pasado marzo, los republicanos hicieron historia al quedarse a tan solo un escaño del Partido Democrático Unionista (DUP), poniendo fin así a la mayoría de las fuerzas protestantes en la Asamblea autónoma norirlandesa por primera vez en la región. En las generales, los republicanos esperan ahora superar al DUP y aumentar los cuatro escaños que lograron en 2015, si bien el partido no ocupa luego sus asientos en Westminster por negarse a jurar lealtad a la corona británica. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha dejado muy claro que garantizar la paz y evitar una frontera física entre la República de Irlanda y la región británica de Irlanda del Norte será una de las prioridades en el inicio de las negociaciones del Brexit.

En este sentido, el entonces primer ministro de Irlanda, Enda Kenny, pidió en abril que, en caso de reunificación de la isla, Irlanda del Norte pasara automáticamente a formar parte de la UE. Está por ver, qué papel juega ahora en esta complicada cuestión política el que será su sucesor: Leo Varadkar. El que fuera ministro de Protección Social irlandés se convirtió ayer en el nuevo líder del partido conservador Fine Gael y, por lo tanto, en el nuevo «Taoiseach». A sus 38 años, será el primer ministro más joven desde la independencia de Irlanda en 1922. Hijo de un doctor indio y madre irlandesa, el político, de 38 años, representa a los inmigrantes que han llegado en los últimos años a este país, que tradicionalmente han sufrido el efecto contrario con la emigración de miles de jóvenes durante gran parte de su historia. Es un ejemplo de la transformación del país.