Los bombardeos rusos en Siria provocan otro éxodo masivo

La ONU alerta de una próxima oleada de desplazados por el conflicto

La campaña de bombardeos rusos en Siria ha causado una nueva crisis de refugiados, según un informe de la ONU. Desde que comenzó hace un mes la intervención militar aérea de Moscú, entre 120.000 y 100.000 sirios han huido de las provincias de Idlib, Hama y Alepo. La mayoría de los desplazados provienen de Alepo y su periferia, donde las tropas del régimen de Bashar al Asad lanzaron hace diez días una gran operación para recuperar el territorio perdido en la otrora capital económica de Siria. La nueva ofensiva terrestre, llevada a cabo por el Ejercito sirio y sus aliados chiíes –Hizbulá, la Guardia Revolucionaria iraní, y milicias iraquíes–, y apoyada por los cazas rusos, ha provocado desde hace una semana el éxodo de 70.000 sirios hacia la frontera con Turquía. Las autoridades turcas advirtieron este fin de semana de que esperan recibir una oleada de 350.000 refugiados del este y sur de Alepo.

«Estamos preparando nuestros equipos para recibir una nueva oleada de refugiados. Tenemos cocinas móviles y comida empaquetada», declaró el vicepresidente de la organización de la Media Luna Roja turca, Kerem Kinik. Ankara advirtió de que la nueva oleada de refugiados sirios llegará a Europa. «El perfil de los refugiados está cambiando. Los inmigrantes que llegaban a Turquía en el pasado tenían la esperanza de volver y venían a Turquía como un país donde vivir de forma temporal. Pero ahora nuestro país se ha convertido en un lugar de tránsito. Su objetivo es llegar a Europa», indicó hace unos días un responsable del Gobierno turco a la agencia Reuters. La escalada de la violencia en todo el país y la intensidad de los combates ha impulsado a miles de familias a abandonar sus hogares en pocas semanas. Ante esta nueva escalada del número de refugiados que huyen a los países vecinos y, sobre todo, a Europa, las agencias humanitarias han advertido de que Siria se enfrenta a una de sus más graves crisis humanitarias de la guerra civil. La mayoría de los sirios desplazados han encontrado refugio cerca de sus lugares de origen, ya que tratan de esperar a que terminen los combates, porque son pocas las provincias sirias donde pueden estar seguros y la frontera con la vecina Turquía permanece cerrada.

«Este nuevo éxodo está presionando a los campamentos ya sobrepoblados y sobrecargados en el país», advirtió en un comunicado el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, en sus siglas en inglés). «Éste es un grito de ayuda», declaró Karl Schembri, portavoz de prensa de NRC. «Ya hay gente moviéndose día a día para encontrar lugares donde poner sus tiendas de campaña», agregó. Las organizaciones humanitarias ubicadas en Turquía se están apresurando para proporcionar alimentos y otros suministros a los civiles, y temen que en las carreteras sean capturados o se queden atrapados por las nuevas hostilidades.

Otros sirios han optado por cruzar ilegales en embarcaciones a las islas griegas con la idea de llegar a los países del norte de Europa. La Organización Internacional para las Migraciones advirtió de que más de 9.000 inmigrantes al día cruzaron a Grecia durante la semana pasada, convirtiéndose en la mayor oleada de refugiados desde el inicio del año. La crisis migratoria «es quizás el mayor desafío que hayamos visto en décadas», señaló ayer Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo. Insistió en que los bombardeos rusos están provocando un nuevo aluvión de refugiados.