Política

Los españoles desaparecidos están vivos y en buen estado

Las víctimas, Antonio Cirera Pérez y Dolores Sánchez Rami, matrimonio de jubilados de Barcelona, vivían en el número 21 de la calle Conca de la Ciudad Condal
Las víctimas, Antonio Cirera Pérez y Dolores Sánchez Rami, matrimonio de jubilados de Barcelona, vivían en el número 21 de la calle Conca de la Ciudad Condal

Los dos españoles desaparecidos en el ataque de ayer en Túnez están sanos y salvos y podrán regresar a España en el avión enviado por el Gobierno para repatriar a los dos fallecidos. La muerte de uno de los heridos eleva a 21 los muertos del atentado.

Los dos españoles desaparecidos en el ataque terrorista registrado ayer en Túnez han sido encontrados sanos y salvos y podrán regresar a España en el avión que ha enviado el Gobierno a aquel país para repatriar los cuerpos del matrimonio de Barcelona fallecido.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, confirmó esta mañana la localización de la pareja desaparecida, después de que la naviera MSC, en la que habían viajado hasta Túnez, informara de que habían aparecido vivos.

Se trata de Juan Carlos Sánchez y Cristina Rubio, naturales de la localidad valenciana de Sueca. Ella está embarazada de cuatro meses, lo que, según ha dicho en una rueda de prensa el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, "hace más dramática, si cabe, la noticia".

Aunque ninguno de los dos está herido, se les ha efectuado una revisión rutinaria en el hospital Charles Nicolle de la capital norteafricana, tras lo que, aún es estado de "shock", se han dirigido a un hotel de la ciudad, donde esperarán para tomar el avión en el que serán repatriados.

La pareja valenciana, que formaba parte de un grupo de 30 españoles que habían llegado a Túnez en un crucero de MSC, permaneció oculta en las inmediaciones del museo hasta que hoy ha sido localizada. Ambos se encuentran bien y "a punto de volver a España", según ha asegurado el presidente de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra.

Ambos podrán regresar en el avión fletado por el Gobierno español para repatriar los cuerpos de los fallecidos, que partió alrededor de las siete de esta mañana de Barcelona, según ha explicado García-Margallo.

Dos jubilados que viajaban en el crucero

Los dos fallecidos, el matrimonio formado por Antoni Cirera Pérez y Dolors Sánchez Rami, residían en el barrio del Camp de l'Arpa de Barcelona. En la aeronave que traerá a España a la pareja desaparecida también han viajado familiares del matrimonio barcelonés, además de personal especializado en atención psicológica a las víctimas.

También el Ministerio del Interior ha enviado a Túnez a dos personas del equipo psicosocial de la Dirección General de Atención a Víctimas del Terrorismo para que atiendan y apoyen a los familiares de los fallecidos.

Antoni, de 75 años, y Dolors, de 73, se encontraban en el país tunecino para celebrar sus 50 años de casados, un viaje que había sido un regalo de sus familiares. "Era la primera vez que salían de casa", ha asegurado el ministro de Exteriores.

García-Margallo no ha dado detalles sobre la localización de la pareja valenciana, si bien ha reconocido que conocía su desaparición desde ayer, cuando la cónsul española confirmó que faltaban 4 españoles de los 30 que viajaban en el crucero.

El matrimonio de Sueca, que disfrutaba estos días de su viaje de luna de miel, tras haberse casado el pasado 8 de marzo, ha permanecido oculto en un cuarto de limpieza del museo del Bardo durante casi 24 horas, hasta que alrededor de las 10:30 horas de hoy un policía les ha localizado.

El crucero turístico MSC Splendida, que zarpó de Barcelona el pasado viernes con 3.714 pasajeros a bordo, viaja ya con destino a la capital catalana, adonde arribará mañana a las 9:00 horas con 27 pasajeros menos: 9 han fallecido, 12 se encuentran heridos, 4 siguen sin localizar y la pareja valenciana localizada sana y salva.

Fuentes de Exteriores han informado a Efe de que el Gobierno está trabajando para acelerar "al máximo"la repatriación de los cadáveres del matrimonio de Barcelona, intentando reducir el plazo que suele ser de una semana, para que puedan regresar "en pocos días".