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Fillon, más cerca del Elíseo

Tras arrasar en las primarias de la derecha francesa, el ex primer ministro será el principal rival de Le Pen en las presidenciales.

Tras arrasar en las primarias de la derecha francesa, el ex primer ministro será el principal rival de Le Pen en las presidenciales.

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Ayer quedó confirmada ampliamente la victoria sorpresa de la primera vuelta de las primarias de la derecha, con un nuevo y rotundo triunfo de François Fillon. Así lo reconoció su contrincante, Alain Juppé, que durante meses había sido el gran favorito. Tras felicitarle «por su amplia victoria», anunció que aportaba desde ese instante su «apoyo» a Fillon, deseándole la victoria en mayo. «El resultado no está a la altura de mis esperanzas (...). Felicito a Fillon por su amplia victoria y le apoyo desde esta noche, le deseo buena suerte y la victoria el año que viene», declaró el ex primer ministro de 72 años.

«Tiendo la mano a todos los que quieren servir a nuestro país », dijo el ganador en un tono solemne a su llegada a la Maison de la Chimie, donde le esperaban sus seguidores. En Francia, hay una necesidad «de respeto y orgullo, de autoridad del Estado y ejemplo de los que lo dirigen», afirmó Fillon. «Tengo el deber de vencer la demagogia y el inmovilismo». El candidato de la derecha a las presidenciales tuvo un pensamiento particular para Nicolas Sarkozy, y envió a Juppé un mensaje «de estima y respeto».

Los resultados parciales tras contabilizar los votos de 7.177 colegios electorales, daban a Fillon un 67,8% de votos y a Juppé el 32,2%. Durante las primeras horas, los equipos de los dos candidatos pactaron la organización de la foto de un apretón de manos entre el ganador y el perdedor para escenificar la unión y dejar constancia de que la familia de la derecha y el centro franceses está preparada para emprender el camino al Elíseo.

Sarkozy, que fue a votar a primera hora, solo y lejos de las cámaras, fue uno de los primeros en felicitar al ganador y desearle «buena suerte en el combate político que le espera», y en pedir al conjunto de la familia política que se una «en torno a Fillon para garantizar la alternancia que Francia necesita más que nunca».

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El flamante candidato de la derecha francesa fue parco en palabras cuando depositó su voto en las urnas por la mañana: « Espero el veredicto de los electores, son ellos los que hablan, no el candidato», dijo sin más a los periodistas que le esperaban a la puerta. En cambio, cuando Juppé fue a votar llevaba en el rostro la señal de la derrota. Mientras esperaba impaciente que su mujer votara, rodeado de una nube de cámaras, el alcalde de Burdeos volvió a denunciar con un tono amargo que había sido objeto de una campaña «inmunda». «Es innoble verse tratado de antisemita o salafista», afirmó, convencido de que «seguramente» estos ataques han tenido un impacto en los resultados de las primarias. La gran incógnita para Juppé era, simplemente, la magnitud de la derrota de ayer.

Según un sondeo realizado por Elabe para la cadena de televisión BFMTV, el 64% de los votantes era de derechas, el 15% de izquierdas, el 12% sin preferencia partisana, y un 9% del Frente Nacional, lo que indica que los votantes de extrema derecha no se han sentido afectados por la elección del candidato de la derecha y el centro republicanos. Según este mismo sondeo, los electores de Juppé le votaron mayoritariamente por su programa (69%), más que por su personalidad (30%), mientras que los de Fillon se sentían casi tan atraídos por su personalidad (42%) como por su programa (56%).

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El reto que tiene por delante el candidato de la derecha a las elecciones presidenciales de abril y mayo no es pequeño. Frente a una izquierda más dividida que nunca, tiene todas las posibilidades estar en la segunda vuelta de las presidenciales frente a la candidata de la extrema derecha, Marine Le Pen, que, según los sondeos, se calificará para la segunda vuelta sean quienes sean el resto de candidatos que finalmente estén presentes en la primera vuelta. Anoche un primer sondeo de Harris Interactive para las cadenas LCP y Public Sénat daba a Fillon como ganador en la primera y en la segunda ronda electoral, cuando se impondría con el 67% de los votos a la líder del Frente Nacional, que lograría un 33%.

Fillon criticó con dureza al actual inquilino del Palacio del Elíseo, François Hollande, al asegurar que su quinquenio presidencial «ha sido patético», por lo que «será necesario ponerle fin y partir hacia adelante» como no se ha hecho «en 30 años». «La izquierda es el fracaso y la extrema derecha es el hundimiento. Hollande ha rebajado la función presidencial, habrá que restaurarla», continuó Fillon, entre abucheos de sus seguidores cuando escuchaban el nombre del mandatario.