Israel volverá a votar el 17 de septiembre

El Parlamento aprueba su disolución tras agotar Netanyahu el plazo legal para formar Gobierno.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una rueda de prensa en el parlamento, en Jerusalén, Israel, el pasado lunes
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una rueda de prensa en el parlamento, en Jerusalén, Israel, el pasado lunes

El Parlamento aprueba su disolución tras agotar Netanyahu el plazo legal para formar Gobierno.

Minutos después de que se agotase el plazo previsto por la Constitución para constituir un acuerdo de Gobierno, Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí en funciones, logró anoche que el Parlamento aprobase por mayoría (74 votos contra 45) su disolución, evitando así que el presidente, Reuven Rivlin, le asignara la tarea a otro parlamentario, previsiblemente a su principal rival, Benny Gantz. En consecuencia, ocho semanas después de las elecciones, los israelíes volverán a las urnas el 17 de septiembre.

La votación puso el punto y final a una trepidante jornada en la que Netanyahu trató por todos los medios de conseguir aliados para encabezar el Gobierno por quinta vez. A raíz del fallido intento del martes de encontrar un consenso entre los partidos ultraortodoxos tanto Shas como Judaísmo Unido de la Torá con la formación laica nacionalista de Israel Nuestra Casa (Yisrael Beiteinu) de Avigdor Lieberman sobre el servicio militar obligatorio, el «premier» israelí decidió dar un giro radical a su estrategia de alianzas.

En un intento desesperado, Netanyahu propuso a su principal rival, el Partido Laborista, unirse a su coalición, según confirmó el canal de noticias 12 New. Asimismo, se confirmó que la oferta del líder del Likud incluía cuatro carteras en el Ejecutivo, incluyendo la de Finanzas, a cambio de garantizar inmunidad a Netanyahu ante los casos de corrupción que le acechan.

Ante el revuelo surgido a raíz de la filtración de la petición, uno de los principales socios de Netanyahu, el partido de centro derecha Kulanu, declaró que no se unirían al Gobierno de coalición «si no disponían del Ministerio de Defensa». Finalmente, y tras una reunión de última hora, el líder de los laboristas, Avi Gabbay, puso fin al frenesí mediático asegurando que «no se unirían» al Gobierno.

Ante el rechazo de los centristas, el Likud habría propuesto a parte de los miembros de la formación de su mayor rival, Azul y Blanco, de unirse a su alianza a cambio del control de Defensa, Finanzas, Justicia, Cultura y Comunicación, según desveló 13 New. Un pacto que la formación del ex jefe del Estado Mayor Benny Gantz habría rechazado.

A su llegada al pleno del Parlamento, Liberman aseguró que «el Estado de Israel va a nuevas elecciones por la negativa del Likud de aceptar nuestra propuesta». «Es una rendición total del Likud a los ultraortodoxos», zanjó. Netanyahu, por su parte, cargó duramente contra el líder de Yisrael Beitenu y aseguró que ha bloqueado la formación de Gobierno «porque quiere unos pocos votos más, que no conseguirá».