Putin «compra» a Yanukovich con un supercrédito y gas más barato

El presidente ruso con su homólogo ucraniano, ayer,        en el Kremlin
El presidente ruso con su homólogo ucraniano, ayer, en el Kremlin

En el contexto de la crisis política que vive Ucrania, con manifestantes acampados en el centro de la capital desde hace semanas, el presidente del país se reunió ayer en Moscú con su homólogo ruso, Vladimir Putin. Yanukovich, que tuvo que llegar al aeropuerto de Kiev en helicóptero porque un grupo de proeuropeos cortaba la carretera, vio premiada su fidelidad al Kremlin con algunas medidas económicas con que aliviar la apurada situación financiera que atraviesa Ucrania, al borde de la bancarrota. Las más importantes: una rebaja del precio del gas y una inversión de 11.000 millones de euros en bonos del Estado. Por su parte, Putin se asegura, si es que hacía falta, el compromiso de Ucrania en el pulso virtual que mantiene con la Unión Europea para marcar el rumbo del país, atrayéndolo a la órbita de países ex soviéticos. Sin embargo, el triunfo del presidente ruso todavía no es completo, pues Yanukovich no firmó la adhesión de Ucrania a la unión aduanera que promueve el Kremlin, principal temor del sector proeuropeo de cara a la reunión. Según Putin, el asunto ni siquiera se trató durante el encuentro.

Las compañías nacionales Gazprom (Rusia) y Naftogaz (Ucrania) ratificaron ayer el acuerdo alcanzado por los presidentes de ambos países, que supone una modificación de los términos del contrato de suministro y tránsito de gas redactado en 2009 y vigente hasta 2019. Así, el precio por el que Ucrania compra el gas a Rusia se reduce en exactamente un tercio, pasando de los 400 dólares actuales a 268 dólares por 1.000 metros cúbicos. Si bien, Putin quiso aclarar que se trata de un «acuerdo temporal», dando a entender que está supeditado a la fidelidad de Ucrania. Para asimilar la importancia de este pacto para las arcas del Estado ucraniano conviene recordar que el 60% del gas que consume el país es ruso, según contrato, un mínimo de 41.600 millones de metros cúbicos anuales. En realidad, el gas ha sido el principal caballo de batalla de las relaciones bilaterales Rusia-Ucrania en los últimos años, con episodios de deudas no reconocidas, cortes de suministro, retrasos en los pagos y acusaciones de precios abusivos, entre otros. Además de la rebaja en el precio del gas, ayer se acordó una inversión rusa de 11.000 millones de euros, en forma de compra de bonos del Estado ucraniano. «Teniendo en cuenta los problemas de la economía ucraniana, ligados a la crisis financiera mundial, y, para apoyar su presupuesto, nuestro Gobierno ha decidido colocar parte de las reservas del Fondo Nacional de Bienestar en bonos del Estado», explicó Putin tras la reunión. La concesión llega una semana después de que fracasasen las negociaciones de Kiev con el Fondo Monetario Internacional para la concesión de un crédito similar. Además, en la reunión celebrada ayer en Moscú ambos países mostraron la esperanza de restablecer el buen clima de las relaciones comerciales, enrarecidas en los últimos tiempos. Por una parte, Ucrania venía tratando de reducir el volumen de la importación de gas del país vecino, por debajo incluso del mínimo estipulado en el contrato, pues consideraba abusivo el precio. Por su parte, Rusia, principal destino de las exportaciones ucranianas, con más de un 20% del total, respondió limitando la compra de bienes ucranianos. El resultado fue una reducción del intercambio comercial entre ambos países de 32.000 millones de euros durante 2012, tendencia que se mantenía durante los nueve primeros meses de este año. El encuentro también sirvió para abordar otros aspectos de las relaciones bilaterales, como la colaboración en defensa. «Nos pusimos de acuerdo en la política exterior, principalmente en la estabilidad estratégica y la seguridad en Europa, así como en hacer frente a los nuevos desafíos globales», relató ayer el presidente ruso.