Reencuentro entre familias de Corea del Norte y Corea del Sur

Los protagonistas no se veían desde hace más de seis décadas

Los protagonistas no se veían desde hace más de seis décadas. Un sorteo determina quienes pueden reunirse cada vez con sus hijos, sus hermanos o sus primos.

Les cuesta reconocerse: la última vez que se habían visto, estas dos hermanas tenían 20 y 22 años. Ahora apenas cuentan con unas horas para resarcirse, a base de besos, abrazos y llanto, de más de seis décadas de separación forzosa.

Tampoco este norcoreano puede reprimir las lágrimas al ver por primera vez a sus familiares del sur, que ni siquiera habían nacido cuando Corea se dividió en dos. "Conoceros era mi mayor deseo. Ahora ya no me queda nada más que pedir en esta vida".

Un sorteo determina quienes pueden reunirse cada vez con sus hijos, sus hermanos o sus primos. En esta ocasión son medio centenar los coreanos a los que les ha tocado esta singular lotería. Pero hay decenas de miles en lista de espera. Porque la celebración de estos reencuentros depende de las tensiones entre los dirigentes de dos países -técnicamente- aún en guerra.

A los elegidos se les prohibe hablar de política. Innecesario. tienen miles de cosas más importantes que decirse.

Atlas