Sin fecha para el inicio de la Comisión Von der Leyen

El equipo de Jean Claude Juncker se mantendrá en funciones hasta que la política alemana logre cerrar su Ejecutivo

El equipo de Jean Claude Juncker se mantendrá en funciones hasta que la política alemana logre cerrar su Ejecutivo

Comienza el periodo de interregno. La Comisión presidida por Jean Claude Juncker finalizó ayer oficialmente su mandato, pero se mantendrá en funciones hasta, por lo menos, el 1 de diciembre. Puede incluso que esta fecha tenga que ser pospuesta una vez más, ya que en la capital comunitaria empieza a barajarse el 1 de enero. La presidenta electa para suceder a Juncker, Úrsula von der Leyen, se ha convertido en rehén de las disputas entre la Eurocámara y las capitales, después de que el Parlamento Europeo haya vetado a los candidatos procedentes de Hungría, Rumanía y Francia. Como colofón, la prórroga de las negociaciones del Brexit otorga a Londres los mismos derechos y deberes que el resto de los socios comunitarios, lo que implica la obligación de nombrar a un representante para formar parte del colegio de comisarios. Puede que el enviado británico bata algún récord en su fugaz paso por la institución.

Durante este periodo en el que permanecerá en funciones, el ejecutivo europeo se limitará a encargarse de los asuntos corrientes sin poder tomar decisiones políticas de calado. La debilidad de la salud de Juncker contribuirá también a este marcado de transitoriedad ya que deberá ser operado el próximo 11 de noviembre de un aneurisma y será el vicepresidente primero, Frans Timmermans, el encargado de sustituirle durante su convalecencia, no se sabe por cuánto tiempo. Este periodo en funciones puede coincidir con un momento especialmente delicado para el club comunitario: la celebración de nuevos comicios el próximo 12 de diciembre en Reino Unido y el posible empeoramiento de la contienda comercial con EE UU

Este retraso también envía un poderoso mensaje a Von der Leyen quien tendrá que hacer todo tipo de equilibrios, ante la fragmentación política que acecha a los socios europeo. El primer recado llegó en su validación ante la Eurocámara, que superó tan sólo por nueve votos. Von der Leyen fue impuesta por las capitales, sorteando el proceso denominado Spitzenkandidaten por el que los cabezas de lista de las familias europeas que concurren a los comicios se convertían en candidatos a suceder a Juncker.

Emmanuel Macron batalló sin descanso contra este sistema y fue quien propició la elección de la política alemana como modo de congraciarse con Alemania y el Partido Popular. Pero fue una operación de alto riesgo que puede tener consecuencias en el largo plazo. La Eurocámara respondió esta pasado mes de octubre con el rechazo a a la candidata francesa, quien fue cuestionada en su integridad para ocupar la potente cartera de Mercado Interior, que incluye en sus competencias la gestión del fondo de defensa. Antes de que pueda ocupar su despacho definitivo en el edificio Berlaymont de Bruselas Von der Leyen está comprobando lo difícil de sobrevivir en medio de un fuego cruzado en el que resulta imposible contentar a todos.