Trece civiles muertos en el este de Ucrania en las últimas 24 horas

Trece civiles han muerto en las últimas 24 horas en el este de Ucrania, sumido en cruentos combates entre las milicias prorrusas y el Ejército de Kíev, informó hoy la autoproclamada república popular de Donetsk (RPD). "En las últimas 24 horas el número de los muertos civiles ascendió a 13", informó el subjefe del mando militar de la RPD, Eduard Basurin, citado por agencias locales.

Agregó que sólo "durante la noche pasada se registraron 21 ataques de artillería, en los que murieron dos civiles". Según el portavoz, la mayoría de las víctimas murieron en las ciudades de Donetsk y Yasinovítaya, donde también se produjeron numerosos daños de infraestructuras por los incesantes cañonazos.

Por otro lado, Basurin cifró en decenas las últimas bajas de los militares ucranianos, información que no ha sido confirmada por el mando militar en Kíev. Además, denunció intentos de las tropas de Kíev de romper el cerco de los separatistas en las inmediaciones de la plaza fuerte de Debáltsevo, punto estratégico importante de la región de Donetsk.

Anteriormente, el líder de la RPD, Alexandr Zajárchenko, informó de que sus combatientes han cercado a las unidades ucranianas en Debáltsevo, lo que también fue desmentido por Kíev. La caída de Debáltsevo, importante nudo ferroviario, en manos de las milicias les permitiría unir fuerzas y conformar una línea de frente continua, con lo que de hecho conseguirían retrotraer la situación a la de mediados del año pasado, cuando comenzaba el conflicto en el este de Ucrania.

A medida que se producen las encarnizadas escaramuzas en el este ucraniano la incertidumbre en torno a la renovación de las negociaciones de paz prosigue por la negativa de Kíev hasta el momento de enviar a sus representantes a la reunión del denominado grupo de Minsk. Las autoridades en Kíev aducen que sólo negociarán con los líderes de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y no con sus enviados.

Desde su estallido, en abril del año pasado, el conflicto armado en el este ucraniano se ha cobrado más de 5.000 muertos y ha provocado el éxodo de cientos de miles de refugiados.