Tres muertos y más de 250 islamistas detenidos en Egipto

Protestas de los Hermanos Musulmanes en l Cairo
Protestas de los Hermanos Musulmanes en l Cairo

Los Hermanos Musulmanes volvieron a bajar ayer a la calle, como cada viernes desde el golpe de Estado contra el presidente Mohamed Mursi hace siete meses, a pesar de que el Gobierno egipcio declaró esta semana al grupo como organización terrorista. Esta durísima medida sólo sirvió de justificación para el un nuevo desafío de la Hermandad, que llamó a otra semana de protestas, que empezaba ayer, bajo el nombre de «la semana de la rabia».

Las marchas islamistas salieron de las mezquitas de la capital egipcia y otras localidades del país después del rezo del mediodía, y se encontraron rápidamente con la resistencia de las Fuerzas de Seguridad, que emplearon gases lacrimógenos y balines para dispersar a los manifestantes. Éstos se enfrentaron con los agentes y prendieron fuego a al menos tres coches de la Policía, según informó el Ministerio del Interior. El Ministerio también anunció el arresto de más de 250 manifestantes, a los que se podrán imponer penas de hasta cinco años de cárcel por participar en las marchas promovidas por un «grupo terrorista».

También perdieron la vida al menos tres personas durante las protestas en diferentes localidades de Egipto, que ponían el colofón a una difícil semana de violencia que ha incluido un atentado con coche bomba contra un cuartel de la Policía que dejó al menos 14 víctimas mortales. Un estudiante de la Universidad islámica de Al Azhar falleció durante la madrugada en El Cairo, donde los alumnos seguidores del ex presidente Mursi están liderando las revueltas y suponiendo un serio reto para el Gobierno y para la propia institución educativa, que se ha posicionado a favor del Ejército.

Mientras tanto, siguen llegando las reacciones del exterior a las últimas medidas del Gobierno. El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, expresó su «preocupación» por la declaración de los Hermanos Musulmanes como grupo terrorista, así como por las consecuencias de esta decisión, y descartó la posibilidad de que Washington vaya a incluir a la Hermandad en su propia lista de grupos terroristas.