Política

Trump se enroca ante los demócratas

El Senado se reunirá hoy para tratar de desbloquear el cierre parcial del Gobierno y los presupuestos

El presidente de EE UU y su esposa Melania saludan a las tropas de la base aérea de Al Asad, en Irak, que visitaron por sorpresa ayer / Reuters
El presidente de EE UU y su esposa Melania saludan a las tropas de la base aérea de Al Asad, en Irak, que visitaron por sorpresa ayer / Reuters

El Senado se reunirá hoy para tratar de desbloquear el cierre parcial del Gobierno y los presupuestos.

Trump auguraba un «muy largo» cierre de Gobierno federal y parece haber cumplido por esta vez con su palabra. Casi una semana después de haberse producido el bloqueo de un 25% de su Administración, ambas Cámaras continúan sin alcanzar un acuerdo para aprobar los presupuestos de septiembre de 2019, lo que está «sumergiendo al país en un caos», según el Partido Demócrata. «Diferentes personas de la misma Casa Blanca están diciendo diferentes cosas sobre lo que el presidente podría o no aceptar para acabar con este cierre causado por Trump, lo que hace imposible saber cuál es su posición», acusan los demócratas.

A pocos días para que finalice el año, sigue aumentando la incertidumbre en EE UU sobre cómo se va a resolver esta inesperada «rabieta» del presidente, como la calificaban los demócratas, que está causando drásticas caídas de los mercados financieros en la que fue la peor Nochebuena de la historia de Wall Street, con un descenso del 2,91% en su mayor indicador, el Dow Jones. Impacto sobre la Bolsa que también ha alcanzado a los mercados asiáticos, haciéndose notar especialmente en China y Japón. A pesar de las caídas en Bolsa, la economía de EE UU vive un buen momento con una tasa de desempleo del 3,7 %, en mínimos de casi medio siglo, y una inflación cercana a la meta anual del 2%.

El pulso establecido por Trump con el Congreso está prolongando más allá de lo esperado el parón laboral de cientos de miles de funcionarios y pone en riesgo, según los expertos, la popularidad del presidente. Pero otros asuntos también le están empañando su mandato, como su guerra comercial abierta con varios países, los ataques a la Reserva Federal por subir los tipos de interés y la reciente dimisión de su secretario de Defensa, el general James Mattis. La salida del jefe del Pentágono se ha producido por desavenencias con el magnate al retirar las tropas militares en Siria. Mattis ha sido sustituido por un secretario en funciones que carecía hasta el año pasado de experiencia militar y gubernamental.

Incertidumbre

Trump parece estar dispuesto a prolongar el cierre hasta que consiga una quinta parte de los presupuestos de 2019 para construir un muro fronterizo con México. Y no parece que, por ahora, tenga intenciones de dar su brazo a torcer para alcanzar un acuerdo. «No puedo decir cuándo va a reabrirse», reconocía Trump hace unas horas. No desbloqueará el cierre «hasta que tengamos un muro, una valla, como quieran llamarlo. Lo llamaré como ellos quieran, pero es todo la misma cosa. Es una barrera contra la gente que llega a nuestro país», afirmó.

Trump ha insistido en que el Congreso debe incluir en el presupuesto 5.000 millones de dólares para el muro; pero los demócratas siguen negándose a ceder y, por el momento, solo están dispuestos a destinar 1.300 millones a seguridad fronteriza, aunque con restricciones que impiden la construcción de la barrera. Para sorpresa de los propios analistas políticos, que esperaban un desbloqueo a modo de distracción coincidiendo con fechas navideñas, el cierre del Gobierno podría prolongarse hasta el próximo 3 de enero, fecha en la que los demócratas tomarán posesión de los nuevos escaños que les otorga la mayoría de la Cámara de Representantes tras las pasadas elecciones de mitad de mandato.

Hasta entonces podrían darse dos posibles escenarios. «El primero, que los republicanos alcancen un acuerdo dentro de su propio partido y aprueben la financiación para un cierto nivel de seguridad de frontera, probablemente para defensa en lugar de un muro. O segundo, enfrentarse a un período más largo de cierre y, finalmente, que los demócratas se hagan cargo de la Cámara Baja ya en enero y negocien una solución con Trump», dice el decano de Gestión Política de la Universidad de George Washington Christopher Arterton.

Las continuas amenazas de Trump se han enfatizado durante los seis días de cierre de la Administración: «Si no tenemos ese muro, no reabriremos», aseguraba en una de sus últimas declaraciones sobre el tema. Convencido de que «se va a construir, con suerte, rápidamente», el presidente estadounidense daba a conocer que tiene previsto visitar la frontera a finales de enero para, según él, iniciar la construcción de lo que, asegura, será «un gran tramo» de la valla con México.

Casi un millón de empleados públicos se han visto afectados por esta decisión de Trump de bloquear el 25% del Gobierno federal si no se contemplan sus fondos para el muro en los presupuestos. Ni siquiera las llamadas a la centralita de la Casa Blanca son atendidas estos días. «Pedimos disculpas, pero debido a la paralización de los fondos federales no podemos atender su llamada. Una vez que se haya restablecido la financiación, se reanudarán nuestras operaciones», salta el mensaje del contestador. El mismo Donald Trump tuiteaba este lunes: «Estoy solo (pobre de mí) en la Casa Blanca», instando a los demócratas a regresar a la ciudad para negociar con él. El Senado tiene previsto reunirse este jueves para tratar de desbloquear la Administración.