Arrimadas vs. Forcadell: La presidenta del Parlament también desobedece a la moda

La líder independentista prefiere los vaqueros; la jefa de la oposición, los vestidos sin mangas. ¿Quién gana?.

El Parlament de Cataluña tiene dos protagonistas femeninas: Carme Forcadell e Inés Arrimadas son las mujeres más buscadas de la Cámara catalana. Dos posturas encontradas que tienen también su reflejo a la hora de marcar estilo. La sesión de investidura de Mas esta semana ha sido un reflejo de lo lejos que ambas se encuentran a la hora de configurar sus armarios, de hecho, parece difícil que coincidan en algún momento con el mismo vestido. Y es que su postura sobre la independencia de Cataluña no es el único tema que separa a la presidenta del Parlament y a la líder de la oposición.

Inés Arrimadas es poco amiga de los complementos: sus sencillos pendientes quedan siempre ocultos por una larga melena y en pocas ocasiones luce algún collar. La líder de Ciudadanos prefiere centrarse en su armario más que en su joyero y ha conseguido crear un estilo propio: los vestidos midi sin mangas ya son marca de la casa y, de vez en cuando, los completa con alguna americana con la que consigue remarcar más si cabe su impresionante figura (los pantalones pitillo también le ayudan en este propósito). Porque no negaremos que Arrimadas posee uno de los físicos más agraciados de la política española, aunque no sea la «Barbie» que han querido hacer de ella los guionistas del programa «Polònia» de TVE3. No sólo sabe driblar en un debate con todos sus oponentes sino que también consigue marcar el gol de oro. Esto lo hemos comprobado esta semana durante la investidura de Mas. Basta fijarse en sus dos primeras opciones para descubrir a una mujer que marca estilo. Si el lunes combinó un traje estampado con una americana, el martes su vestido azul de cuello barco pasó a formar parte de las páginas doradas de la moda de la política española. Y no es la primera vez que lo consigue.

Forcadell es una recién llegada al Parlament y poco ha durado en la bancada. En su primer día ya consiguió que la elevaran a la presidencia. Consciente de lo extraordinario de la situación, escogió una chaqueta de tweed que combinó con pantalones negros. Para la sesión de investidura de Mas, en cambio, optó por llevar americana, gris y azul, que minimizaba su presencia. Estaba claro que su idea era pasar inadvertida (pese a que iba a ser una de las protagonistas por su apoyo a la moción de independencia).

Ésa es la Forcadell de «gala». En su día a día, la ex presidenta de la Asamblea Nacional Catalana prefiere los vaqueros anchos, las blusas o las camisetas y las rebecas. Un perfil mucho más bajo de lo que hemos visto durante estas últimas semanas, aunque siempre fiel a los pendientes más o menos llamativos (desde las clásicas perlas a grandes hojas) y las gargantillas finas. Rara es la vez en que la vemos sin ellas.