Doña Letizia: dama «maestrante» de Granada

La Reina ha aceptado ser Dama de la Real Maestranza de Granada, exclusiva corporación formada por los linajes más ilustres de la aristocracia y de la que Felipe VI es Hermano Mayor.

La Reina ha aceptado ser Dama de la Real Maestranza de Granada, exclusiva corporación formada por los linajes más ilustres de la aristocracia y de la que Felipe VI es Hermano Mayor.

La Corona da un paso más en el acercamiento a los valores tradicionales: Soña Letizia será Dama de la Real Maestranza de Caballería de Granada, corporación formada en 1686 durante el reinado de Carlos II, integrada por los nobles «portadores» de los apellidos más ilustres, con la finalidad de servir a la Monarquía y, en aquel momento, instruirse en el manejo de la equitación y de las armas. Actualmente el Monarca no necesita tales habilidades, por lo que, adaptándose a los tiempos, dentro de estos organismos privados y apoyados por la Corona, la Maestranza desarrolla una actividad social y cultural en las comunidades donde «nacieron». Las más importantes del país son las de Sevilla, Ronda, Valencia, Zaragoza y Granada, que es la que nos ocupa en este artículo. Y uno de los requisitos indispensables para entrar en el selecto «club» es disponer de cuatro apellidos nobles, pero no de cualquier manera: seguidos.

Aún no se conoce la fecha en que se celebrará el acto en el que Doña Letizia será protagonista, pero no será ningún «debut» para ella: actualmente también es Dama de las maestranzas de Sevilla y de Valencia. Unas organizaciones que desde su inicio han estado formadas por hombres, y que ahora, como ocurre en la capital andaluza y en una postura apoyada por el Monarca, se ha adoptado una política más abierta respecto al sector femenino, siendo la de Granada la única que en la actualidad no admite mujeres en sus filas –aunque esta situación pueda variar en el futuro–.

Será el propio Don Felipe quien le imponga el Lazo de Dama en la solapa de la chaqueta, como ya hiciera en 2008 en Sevilla siendo aún Príncipes de Asturias, dentro de su condición de Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería de Granada. En aquella ocasión, Doña Letizia llevaba un sencillo traje de chaqueta blanco, que resaltó aún más el lazo rojo con rayas blancas y una medalla. Los Reyes hicieron las delicias de los fotógrafos en una romántica escena digna del «savoir faire» antiguo: en señal de agradecimiento, la Reina le dio un beso a Don Felipe, quien correspondió besándole la mano. La entonces Princesa de Asturias resaltó la dedicación de la Maestranza a la «ayuda social, de su permanente disposición a aliviar las necesidades y de otras muchas acciones solidarias», así como apoyó su «decidida implicación con cuantas actividades culturales se orientan al fomento de la educación y de la investigación, así como a la difusión de la cultura en todos sus campos, siempre con la intención de incluir en esta labor de mecenazgo un claro componente de excelencia». Las Maestranzas también muestran su apoyo a la Iglesia católica y al mundo de los toros.

Títulos nobiliarios

Don Felipe, en su condición de Rey, tiene libertad para conceder títulos nobiliarios a aquellas personas que lo considere, normalmente según su contribución al progreso del país. Durante los últimos años de su reinado, el Rey Emérito adoptó la costumbre de dar los títulos nobiliarios en bloque, como en su último año representando la Jefatura del Estado, cuando hizo marqueses al empresario David Álvarez Díez, al médico Valentín Fuster, al investigador Santiago Grisolía y a la historiadora Carmen Iglesias. Una práctica que, de momento, no ha entrado dentro de las prioridades del Jefe del Estado. De hecho, la última reunión que mantuvo con la Diputación de la Grandeza fue en junio de 2015 con motivo de su bicentenario, acto que presidió junto a la Reina y en el que manifestó su «alegría» por «poder celebrar la historia» que les une.

El «Brazo de damas» se creó en 1916, durante el reinado de Alfonso XIII, ya que éste quiso reconocer «el valor del ejemplo de las conductas tanto de hombres como de mujeres, que se reflejaría necesariamente en una mejora de la sociedad a la que sirven». Desde entonces, han sido todas las mujeres «regias», empezando por Isabel II, María Cristina, Victoria Eugenia y Sofía, Doña María, Condesa de Barcelona, las Infantas Esperanza, Elena, Cristina, Pilar y Margarita y ahora también Doña Letizia, las seleccionadas para esta distinción.