Doña Letizia deslumbra en el 75 cumpleaños de Margarita de Dinamarca

La reina Letizia a su salida del Hotel Mariott de Copenhague para asistir a la cena de gala.
La reina Letizia a su salida del Hotel Mariott de Copenhague para asistir a la cena de gala.

Los reyes de España Felipe y Letizia y los representantes de otras casas reales europeas se unieron ayer al homenaje en una cena de gala en Copenhague a la reina Margarita II de Dinamarca, que hoy cumple 75 años.

Margarita II estuvo arropada además por los reyes de Suecia, Carlos XVI Gustavo y Silvia; de Holanda, Guillermo y Máxima; de Bélgica, Felipe y Matilde; el rey Harald de Noruega y el gran duque Enrique de Luxemburgo.

También estuvieron sus hermanas, las princesas Benedicta y Ana María, con su esposo Constantino de Grecia; sus hijos, el heredero Federico y Joaquín; y sus nueras, las princesas Mary y Marie; pero no su esposo, el príncipe consorte Enrique, convaleciente de gripe.

Para los reyes de España el viaje supuso también un reencuentro con la ciudad en la que en 2004 hicieron su presentación oficial como pareja para el enlace nupcial entre Federico y Mary, una semana antes de su propia boda.

Entre los cerca de trescientos invitados a la cena, celebrada en el castillo de Christiansborg, también se encontraban representantes de la Dinamarca oficial, encabezados por la primera ministra, Helle Thorning-Schmidt.

Fue la jefa de gobierno danesa la que se explayó en un largo discurso para resaltar a la reina como figura que aglutina a todo el país y elogiar su cercanía con la gente.

Una hora antes, al inicio del banquete, el príncipe Federico, en inglés y en danés, había destacado que su madre representa el pasado, el presente y el futuro y que ha evolucionado con el tiempo sin permanecer atado a él.

El heredero danés también tuvo un recuerdo, en francés, para el rey Felipe de Bélgica, que cumplía 55 años.

Doña Letizia fue una de las grandes protagonistas por su elegancia y por lucir la tiara que le regaló Don Felipe con motivo de su quinto aniversario de boda, en 2009, y que no había lucido hasta la fecha. La joya, elaborada por Ansorena, está decorada con 450 brillantes y 10 perlas sobre una montura de oro blanco. Está valorada en unos 50.000 euros y no se le había visto lucirla hasta ahora. De hecho, ni siquiera la llevó en la ceremonia de coronación que tuvo lugar en junio del pasado año.

En el último discurso de la noche Margarita, que con sus 43 años en el trono es la segunda monarca danesa más longeva, ironizó con el paso del tiempo y recordó que la primera parte de su infancia estuvo ligada a la ocupación nazi de Dinamarca, una memoria que ha permanecido presente en ella.

Margarita II, que recientemente reiteró que no va a abdicar, dijo que su puesto le ha dado muchas más alegrías que penas y destacó la evolución del país en estas siete décadas, antes de que los invitados brindaran de pie y sonara la marcha real "Kong Christian stod ved højen mast"(El rey Christian estaba junto al palo mayor).

En un banquete retransmitido parcialmente por la televisión danesa, los invitados disfrutaron de un menú compuesto por fletán con ensalada, vieiras y huevas de lumpo; lomo de buey con rösti, espárragos blancos y salsa de morillas y shimeji; queso fresco, peras y vinagreta de trufas, además del pastel de cumpleaños.

Margarita II tendrá mañana una agenda apretada llena de actos para celebrar su aniversario.

Como dicta la tradición, a la reina la ha despertado hoy su familia en el castillo de Fredensborg, al norte de Copenhague, y luego han acudido todos a saludar al mediodía desde el balcón del de Amalienborg, su residencia habitual en la capital danesa.

La reina recorrerá luego el centro en carroza, acompañada por los príncipes Federico y Mary en lugar del convaleciente consorte, hasta llegar al ayuntamiento, donde habrá una recepción.

Una fiesta privada en Fredensborg cerrará las celebraciones que arrancaron la semana pasada en Aarhus, segunda ciudad del país.