María Bravo y Eva Longoria hacen gala de la solidaridad

Fueron las anfitrionas de 200 personalidades de la cultura y el entretenimiento en el evento benéfico Global Gift de Madrid.

El Teatro Real de Madrid se vistió anoche de gala para acoger la segunda edición en la capital de la gala benéfica Global Gift. Como ya adelantó a LA RAZÓN su fundadora y anfitriona, María Bravo, en el «hall» del emblemático edificio inaugurado en 1850 por Isabel II se extendió la alfombra roja sobre la que desfilaron las caras conocidas de entre los 200 invitados que acudieron a una gala cuyos beneficios irán destinados no sólo a la fundación organizadora, Global Gift, sino también a la Asociación Mensajeros de la Paz del Padre Ángel, así como a las fundaciones Eva Longoria, Ángela Navarro y Teatro Real.

Longoria, que estuvo acompañada por su marido, Pepe Bastón, optó para la ocasión por un vestido de tonos grisáceos y escote cruzado, mientras que Bravo se decantó por un elegante vestido rojo pasión diseñado por una joven modista de Uzbekistán. Tras ellas desfilaron invitados como Isabel Gemio, que recordó que «pese a que hay personas que con sus malos actos se aprovechan de la solidaridad de la gente, siempre se ha de apoyar este tipo de eventos». La siguió Belinda Washington, que acudió junto a su hija Andrea, tímida ante las cámaras y que recientemente debutaba como modelo de lencería. Respecto a la reaparición del que fue su pareja televisiva durante los 90, José Antonio Botella, más conocido como Chapis, Washington afirma que «volvería mil veces a trabajar con él, pese a que las circunstancias en aquel entonces no fueron nada fáciles». Tampoco quiso faltar a la cita Óscar Higares, que, de la mano de su esposa, mostró su respeto a la decisión de su compañero Fran Rivera de retirarse de los ruedos: «Ya lleva muchos años y ha llegado su momento», dijo. También hubo representación del mundo de la música, como Nuria Fergó y Chenoa, que no se quisieron pronunciar sobre la ruptura de David Bustamente y Paula Echevarría. «Yo llevo un año sin pareja y puedo decir que está siendo el mejor de mi vida», confesó Chenoa.

Completaron la lista de invitados Carmen Lomana, que lució un primaveral vestido y que del menú de la noche le encantó la crema catalana; Fonsi Nieto, que no quiso hacer ninguna declaración; al igual que el marqués de Griñón, Carlos Falcó, que, entre rumores de boda, acudió feliz junto a su pareja, la joven Esther Doña. Quien no asistió fue Cristiano Ronaldo, al que se esperaba para recoger el premio a la labor humanitaria, un galardón que la fundación de Bravo daba por primera vez este año y que el partido que disputa hoy el Real Madrid impidió que estuviese. «No obstante, nos ha mandado un vídeo donde nos promete que el año que viene vendrá», afirmó María Bravo.

Tras la alfombra roja, Los Morancos tomaron el mando como maestros de ceremonias de la gala y dieron paso a las actuaciones, entre otras, de José Mercé y Salvador Beltrán, que cantó junto al joven Adrián Martín el tema «Lágrimas negras». Bertín Osborne, que acudió junto a su mujer, Fabiola, también interpretó una de sus canciones. Una noche que, como ya nos auguró Bravo, fue muy flamenca y española. Es lo que reflejó Ramón Freixa en el menú, que, a mitad de precio, ofreció a los comensales desde rabo de toro y bacalao con butifarra hasta crema catalana. Un menú perfecto para Longoria, que como amante de la gastronomía española la noche anterior a la gala no dudó en probar jamón serrano y huevos rotos en Casa Lucio.