Mario Vargas Llosa: cómo hemos cambiado

Para celebrar sus 80 años, el Nobel pasa de los cumpleaños en familia en su tierra natal a una suntuosa fiesta hoy en el hotel Villamagna

Celebración en Arequipa. El Nobel el año pasado, junto a su mujer, en un encuentro con responsables de la biblioteca que lleva su nombre
Celebración en Arequipa. El Nobel el año pasado, junto a su mujer, en un encuentro con responsables de la biblioteca que lleva su nombre

Para celebrar sus 80 años, el Nobel pasa de los cumpleaños en familia en su tierra natal a una suntuosa fiesta hoy en el hotel Villamagna

Hasta ahora los cumpleaños de Mario Vargas Llosa no habían despertado tanto interés mediático. Y no porque cumplir una fecha tan redonda como los 80 años no sea importante para un reconocido escritor, es que hasta que no se convirtió en novio de Isabel Preysler su foco apuntaba a las secciones culturales de los medios de comunicación. Con su noviazgo se amplía el eco y ese es el motivo por el que llevamos dedicándole meses a la onomástica que tiene lugar hoy.

A Vargas Llosa le duele la boca de explicar que, muy a su pesar, aparece en un tipo de prensa, la de sociedad, en la que no se siente cómodo. Sin embargo, casi toda la promoción de su último libro, pudiendo haber elegido el Ateneo, el Casino o un despacho de su editorial, la está haciendo en la biblioteca de la casa de su novia. Es un marco que da mucho que hablar, rodeado de unos libros que no son los suyos, porque el marqués de Vargas Llosa solía hacer coincidir su cumpleaños con la donación de cientos de ejemplares a su biblioteca en Arequipa. Estamos viviendo sus ocho décadas con más interés que el aniversario de los 400 años de la muerte de Cervantes.

Conociendo a Isabel Preysler y su gusto por los detalles, le habrá preparado un regalo más personal e íntimo. Ella asegura que no está participando en la celebración de esta noche en el hotel Villamagna de Madrid. Esa lista de unos 400 invitados se nutre con algunos participantes del seminario «Vargas Llosa, cultura, ideas y libertad», organizado por la Fundación Internacional para la Libertad y la Cátedra Vargas Llosa, que tendrá lugar mañana martes en la Casa de América. De ahí que se espere que acudan esta noche a la cena de gala los ex presidentes José María Aznar, Felipe González, Sebastián Piñera, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Luis Alberto Lacalle. El seminario será inaugurado por el presidente en funciones, Mariano Rajoy.

- Cena de etiqueta

Hoy lunes es el día «D» y lo celebra socialmente con una cena de gala. Ellos, con esmoquin, y ellas, de largo, precedida del preceptivo cóctel en el hotel cinco estrellas de la Castellana madrileña. Lástima que al ser un aforo numeroso no puedan ocupar las apropiadas salas Camoes o Fernando Pessoa del establecimiento hotelero, sino las más versátiles, dedicadas a pintores.

Curiosamente, es el mismo lugar donde en febrero del año pasado Isabel Preysler hacía su primera aparición social ante la Prensa después del fallecimiento de su marido, Miguel Boyer, en septiembre de 2014, para presentar su línea de cremas. Al preguntarle si se veía enamorada de nuevo, nos contaba: «No, no, no, yo no me veo, de momento. Absolutamente, no, pero encuentro que todo puede ser posible». Y seguía dejando puertas abiertas cuando añadía: «Se puede ser feliz después de una pérdida tan grande». Ese día, 18 de febrero, le cantábamos el cumpleaños feliz en el hotel Villamagna por sus 64. Este 18 de febrero lo ha celebrado en la intimidad con Vargas Llosa. Qué bonito regalo para él sería una boda con Isabel, ya que está «muerto de amor». Preysler volvería a ser marquesa, esta vez de Vargas Llosa.

- Donación de libros

Los últimos cumpleaños del escritor los había celebrado en su tierra, en Arequipa, Perú. Allí solía organizar su mujer, Patricia, un encuentro con los responsables de la biblioteca que lleva el nombre del escritor y a la que se comprometió a donar parte de su colección de libros, en total 30.000 ejemplares y, después, se iban a cenar con los hijos, la familia y los amigos a un restaurante de la ciudad. La imagen de Vargas Llosa soplando las velas de la tarta podía verse en las redes sociales; esta vez, las instantáneas tendrán exclusividad. Este año también habrá donación de libros, pero sin su presencia y sin la de su hijo mayor, Álvaro, que es el único que acudirá esta noche a la cena; ni Gonzalo ni Morgana estarán hoy con su padre.