Lo quiero ver todo

Conciertos, festivales, los mejores eventos deportivos... ¿Y si pudiéramos asistir a todos ellos desde el salón de casa?

La tecnología para ver los eventos como si estuviéramos allí está muy cerca
La tecnología para ver los eventos como si estuviéramos allí está muy cerca

Cuando el canal de música MTV se inauguró en 1981, su primer vídeo fue «Video Killed The Radio Star» (El vídeo mató a la estrella de radio), de la banda The Buggles. La idea pretendía ser premonitoria y, aunque no cometió el crimen anticipado, el canal de vídeos sí que consiguió asestarle un buen directo a la mandíbula a la radio.

Algo similar pretenden hacer la realidad aumentada y la realidad virtual con los grandes eventos. Confieso que, cuando llegan los Juegos Olímpicos, no me despegan de la televisión ni con agua hirviendo, excepto claro cuando pasan los eventos de hípica (creo que los caballos también deberían ganar medalla de oro, aunque lo de subir al podio lo veo complicado). Como sea. La realidad es que hay muchos acontecimientos, como conciertos, grandes festivales, copas del mundo (fútbol, baloncesto, natación y sí, hasta hípica) que los fanáticos quisiéramos presenciar. Qualtop, una empresa tecnológica de México, pretende resolver esto y revolucionar el entretenimiento. La idea es sencilla. Ellos comprarían una entrada con ubicación privilegiada para, por ejemplo, la final de los 100 metros lisos de los JJ OO. Y desde el asiento, lo filmarían todo con una cámara de 360º. Todo aquel que quisiera podía comprar la transmisión al evento y sentarse y sentirse en primera fila, viendo todo el ambiente y casi formando parte de él. Lo mismo ocurre con grandes conciertos o festivales internacionales en los que se podría vivir, desde el campo, una experiencia inmersiva de gran calidad. Desde luego que no es lo mismo, pero sin duda es un sucedáneo muy asequible y tentador para quienes no puedan acercarse a determinados lugares o cuando el dinero sea un obstáculo. De hecho, la iniciativa podría convertirse en una suerte de Netflix de eventos por todo el mundo. Teniendo el cuenta el precio de las gafas de realidad virtual, cada vez más económicas, no es una idea en absoluto disparatada.

La iniciativa podría impactar en otros sectores, como el turismo por ejemplo. En lugar de los folletos para tentarnos con cruceros o grandes viajes, una aplicación nos permitiría verlo directamente. La gran cadena hotelera Jumeirah (propietaria del archiconocido Burj Al Arab) ya ha comenzado a hacerlo. Las reservas en los restaurantes nos permitirían señalar la mesa exacta en la que nos gustaría estar para una noche especial.

Puede que la realidad virtual y la aumentada no maten a los eventos deportivos, tampoco le asestarán un golpe ganador, pero, sin duda, acercarán el mundo a los ojos de todos y cambiarán el entretenimiento actual.